Opinión

Festivales de cine

Se puede uno sorprender cuando se viene del mundo del cine si se pregunta a un espectador promedio acerca de los festivales de cine, lo que se hace en ellos además de ver películas e ir a fiestas, y la verdad es que existe un gran desconocimiento, incluso muchas dudas acerca de sus diferentes aspectos y objetivos.

La idea que tenías cuando era feliz e indocumentado a inicios de mi andadura en el mundo del celuloide, era que los festivales existían como el paraíso del cinéfilo para empalmar una película detrás de la otra si descansar, hecho que resultó desmentido por mi continua asistencia en el festival de la Habana de ese entonces, a una cantidad de ruedas de prensa, fiestas y encuentros informales con directores, guionistas, actores y otros.

festival-cine1
Entonces, quién está más cerca de la verdad, los espectadores o nosotros? Ninguno de los dos, los festivales son una simbiosis de arte y negocios, donde no existe una frontera definida entre uno y otro campo, para deleite de críticos, espectadores y expertos en finanzas.

El entramado complejo de organizar un evento como este exige un trabajo anual sin descansar, que incluye llamadas, viajes a otros festivales, invitaciones a las estrellas o figuras importantes del negocio, contactar a los diferentes patrocinadores estatales y privados, además de unas coordinaciones en materia de comunicaciones que son vitales.

La experiencia de fundar un festival desde cero y hacerlo crecer podría convertirse en grandes oportunidades o motivos de gran frustración. En nuestro caso se dio la primera opción cuando formamos parte del equipo iniciador de la Muestra de Cine de Santo Domingo, que perdura y sigue elevando su prestigio año tras año.

Un festival consta de un entramado comercial que justifica con creces la inversión si se logra atraer a las compañías productoras y distribuidoras que son quienes movilizan gran parte de la economía cinematográfica.

Existe un prestigioso circuito de festivales de cine clase A entre los cuales se encuentran Berlin, San Sebastián, Cannes y Venecia quienes acaparan a las grandes estrellas y productores, dejando a los demás una franja muy pequeña para atraer estos capitales, quienes son al final, el gran premio que todos quieren.

festival-cine2
Las cosas han cambiado mucho en nuestro país y no sólo por la ley de cine sino por un grupo de festivales y premiaciones como son el Festival Global de Funglode, Mujeres en Corto, Festival del Minuto y otros que atraen o comienzan a atraer a estas figuras e inversionistas necesarias para el crecimiento de nuestra industria de cine local, porque no solo de las taquillas nacionales viven las casas productoras.

Estas muestras fílmicas permiten un intercambio de miradas y pareceres, conectan cineastas y visiones, enriqueciendo de manera progresiva el hacer o el quehacer de cómo se produce y se filma, no solo del país receptor del festival en si, también del productor o cineasta visitante a quienes se les muestra en la mecánica realizadora local, resultando de esto una mirada más global y menos localista.

Sin embargo el manejo de tantos realizadores, funcionarios estatales y personalidades famosas no es todo lo idílico que se piensa de puertas afuera, nada digamos de las decisiones de los jurados para premiar esta o aquella producción resultando en verdaderas batallas intelectuales para producir la decisión final.

Entre las anécdotas que recuerdo y que demuestran la creatividad de los realizadores a la hora de vender un filme en cualquier festival, tengo el caso de un cineasta colombiano que recibió un premio en su país y con el terminó la mitad de la película, con la cual andaba debajo del brazo mostrándola para conseguir el financiamiento y terminarla, logrando encontrar a los inversionistas, en un caso que a mi me llamo mucho la atención y que siempre recuerdo.

El aspecto del publico asistente a estas muestras no es un tema menor como quizás se pueda pensar porque si bien se cuenta con unos fieles seguidores que buscan un determinado tipo de cine, espectadores exigentes e inteligentes, el éxito de un festival se mide en la incorporación de estos nuevos públicos so pena de languidecer y extinguirse en no mucho tiempo.

Instituciones como los ministerios de cultura y turismo, y sobre todo el organismo rector del cine de cada país son claves a la hora de avalar el prestigio y la solidez de este evento fílmico.

Los mercados de compra venta, distribución y financiamiento están incluidos dentro de las labores prioritarias que desarrolla un festival de cine que se respete y que honre los principios básicos sobre los que se asienta la industria cinematográfica mundial.

Los seminarios, paneles y cineforums forman parte de la genética que alimenta este tipo de actividades porque conecta a las películas y sus hacedores con los espectadores más avanzados que ejercitan su cinefilia confrontando sus conocimientos y afinidades en un ejercicio de intercambio de pareceres bastante enriquecedor para ambas partes.

Las metas de un festival son divertir, educar y ejercitar la parte financiera del cine en una amalgama de sectores y gustos que aportan sueños de celuloide a la realidad muestra de cada día.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas