Del latín: pro, adelante y crastinus-referente al futuro), es la postergación o posposición, acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.
Es un trastorno que está asociado a la realización de cambios ante situaciones de incomodidad, o dolor (ambos en situaciones de estrés). El origen puede ser de índole:
- Psicológico (ansiedad)
- De carácter intelectual
- O físico (en casos que se requieran esfuerzos o un trabajo arduo)

Generalmente el individuo tiende a evitar hacer cosas que les resultan abrumadoras, inquietantes, que les someten a desafíos, que entienden peligroso, tedioso, difícil o simplemente lo consideran aburrido, situaciones todas que producen stress al individuo y es donde surge la auto-justificación para posponer la actividad requerida hacia un futuro, tiende a restarle urgencia acomodándolo así a su tiempo.
Abordando el ámbito psicológico podemos asociarlo más específicamente a trastornos como:
Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, trastornos de ansiedad generalizado, e incluso una posible depresión, la cual imposibilita que el individuo ejecute las acciones necesarias debido a su estado de ánimo. No siempre está asociado a depresión existen casos en que el individuo es en extremo perfeccionista y por temor al fracaso no procede en el momento necesario.
Podemos decir que es un proceso de evasión a las responsabilidades, el individuo tiende a sustituir una actividad por otra no asociada al cometido, pudiendo crear en ocasiones dependencia a la actividad alterna que elija el individuo, ejemplos de esto podrían ser las personas que se refugian en las compras y se vuelven en dicha actividad compulsivas, las personas que se sumergen en largas horas frente a un televisor o navegando en internet, se han dado casos en que el individuo prefiere incluso incurrir en largas jornadas de trabajo, todo lo antes citado como una forma de no asumir alguna tarea pendiente.
Existen dos formas de ejecutar esta acción:
Procrastinadores crónicos: Su conducta es constante y sus continuas evasiones logran que el individuo llegue a ser irresponsable por postergar repetidamente sus tareas.
Procrastinadores eventuales: Son los que mantienen una actitud evasiva intermitente, solo bajo situación de mucho stress incurren en esta.

Bases psicológicas y de personalidad
Según William Knaus, una serie de características personales que son propias de las personas con tendencia a la postergación:
- Creencias irracionales: basadas en una pobre autoimagen y auto-concepto de sí mismos que les hace verse como inadecuados o incompetentes, o ven al mundo con demasiadas exigencias que no se ven capaces de cumplir.
- Perfeccionismo y miedo al fracaso: postergar, y justificar un resultado final por falta de tiempo, sirve de excusa para evitar el miedo al fracaso, en tareas donde no hay garantías de éxito. Son personas perfeccionistas y autoexigentes, que se marcan metas poco realistas.
- Ansiedad y catastrofismo: el cúmulo del trabajo supone un cúmulo correlativo del nivel de ansiedad. La dificultad para tomar decisiones y la búsqueda de garantías de éxito antes de iniciar una tarea provoca finalmente sentimientos catastrofistas, y como resultado se sienten saturados e indefensos. Pueden sentir autocompasión, escudándose en que no son aptas para las exigencias del mundo que les ha tocado vivir.
- Rabia e impaciencia: las exigencias desmesuradas y el catastrofismo provocan también rabia e impaciencia. Pueden surgir ideas del tipo «yo debería ser capaz de realizar esto solo» «¡qué idiota que soy!» o «¡no puedo tolerar esta ansiedad!». Estas personas perfeccionistas, al no cumplir con las metas que se marcan, se muestran agresivas contra sí mismos. Terminan atrapadas en un círculo de enfado-rebelión que empeora su rendimiento.
- Necesidad de sentirse querido: el deseo de realizar tareas en base a la recompensa en forma de amor o aceptación de los demás. La creencia que subyace es: «todos deberían amarme para poder amarme a mí mismo». Basa su valía como persona en la aceptación y atención recibida. Si se les recompensa con sus demandas implícitas se sienten fuertes psicológicamente y por el contrario se sienten inválidas cuando no obtienen lo que desean. Por ese motivo estas personas aceptan todo tipo de demandas de los demás con el fin de agradar.
- Sentirse saturado: el trabajo se les acumula, y se ven incapaces de establecer prioridades; esto provoca sentimientos de ansiedad, saturación, estrés, angustia, indecisión impotencia, y fracaso, lo que cierra un círculo vicioso del que no pueden escapar.

Tipos de Procrastinación
- Por activación, cuando se posterga una tarea hasta que ya no hay más remedio que realizarla. Es un problema contrario al anterior.
- Por evasión, cuando se evita empezar una tarea por miedo al fracaso. Es un problema de autoestima.
- Por indecisión, Se denomina también complejo de Penélope (la mujer de Ulises, que tejía y destejía siempre la misma tela para evitar casarse con los pretendientes al reino insular de Itaca mientras esperaba que volviera Ulises). Este tipo de procrastinación suele darse en personas indecisas que tienden a reiniciar una labor varias veces por no estar seguros si el resultado es el esperado, la indecisión les lleva a no tomar ejecutar finalmente ninguna acción.