Hablan los hechos

Sensatez y responsabilidad en Minería y Recursos Naturales

La contradicción y el conflicto consustanciales en cualquier sociedad democrática, deben ser canalizadas con racionalidad, equilibrio, y responsabilidad para que puedan servir al diseño de verdaderas políticas de Estado que garanticen el bienestar de los ciudadanos, en especial, de los que excluidos, que son la gran prioridad del Presidente Medina y del Estado Social y Democrático de Derecho considera Pelegrin Castillo.

Castillo destaca la importancia fundamental de la actividad minera para el desarrollo nacional al señalar que, a futuro, todo indica que las mejores posibilidades descansarán en buena medida, sobre la ejecución de una agenda de seguridad energética y del aprovechamiento racional de los recursos naturales.

“El observador atento de la realidad nacional puede comprobar con facilidad que la minería se ha constituido en un verdadero puntal de la estabilidad macroeconómica por sus importantes aportes al desarrollo de las inversiones, las exportaciones y la mejoría del crédito de la República”, apunta.

Castillo llama la atención sobre un dato notable, aunque poco conocido: la disponibilidad aquí, como pocas naciones del continente, de mucha información geológica, georreferenciada y cartografiada, de los espacios terrestres y de los recursos del subsuelo, en un esfuerzo que viene replicándose en el mar, en ambos casos gracias al programa de cooperación de la Unión Europea.

Y observa que persisten las inquietudes en amplios sectores sobre los riesgos que puede significar la minería a gran escala para el medioambiente y los recursos naturales, a pesar de que el mandato constitucional del 2010 y la Estrategia Nacional de Desarrollo, son muy claros al fijar las condiciones en que deberán explotarse los yacimientos, y que con la creación del Ministerio de Energía y Minas y el Servicio Geológico Nacional está el compromiso con el fortalecimiento institucional del sector.

Entiende que las preocupaciones y reservas sobre la funcionabilidad de las instituciones del Estado en sus relaciones con las grandes corporaciones llamadas a ser sus socias estratégicas, tiene un trasfondo histórico que se remonta a cuando los proyectos mineros se realizaban con poca o ninguna comunicación con la sociedad y las comunidades.

Hoy la realidad es radicalmente diferente, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD- reconoce la importancia de las industrias extractivas para la economía de los países en vías progreso, aunque esta es una conclusión paradójicamente menos destacada en la discusión, advierte Castillo.

“En efecto, la dotación de recursos naturales, renovables y no renovables, puede ser un factor decisivo en el desarrollo de una nación sólo si esa nación, sus clases dirigentes, sus ciudadanos, saben lo que quieren hacer con los mismos, y efectivamente lo hacen”.

En el caso de la República Dominicana, expresa el funcionario, la explotación sería ser una alternativa viable en la medida en que el sector se apegue a los estándares de desarrollo sostenible existentes a nivel mundial, con un enfoque centrado en las personas y garantizando que los beneficios generados superen los pasivos ambientales”.

Castillo cita a Chile, como una nación medularmente minera, que tiene uno de los mejores índices de desarrollo humano y de respeto al medioambiente, sencillamente porque en su proyecto nacional ha sabido concertar e impulsar políticas caracterizadas por la estabilidad, la equidad, la eficacia, la sostenibilidad, y sugiere no olvidar tampoco, el consejo que nos dio el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en su más reciente visita al país, sobre la necesidad de no renunciar a la opción de progreso que significa el aprovechamiento de los recursos mineros.

Para el Ministro Castillo, estamos en el momento justo para producir grandes definiciones plasmadas en políticas estables, duraderas, previsibles, en función de los intereses de la nación y sus grandes mayorías.

Aunque algunos sectores entienden que aquí no puede realizarse minería a gran escala, aún con los recursos para hacerlo, el Ministro de Energía y Minas cree que la gran mayoría de los dominicanos la respaldan si se apoya sobre nuevos cimientos, mejores criterios, y estándares más elevados.

Precisamente en procura del mejor entendimiento, el ministerio se reunirá con las universidades del país para organizar la consulta multisectorial con los actores de mayor calificación e involucramiento y conversar en un ambiente de respeto y madurez, sin sesgos partidaristas ni ideológicos.

Ese diálogo sobre minería y medioambiente, en gran modo busca determinar si podremos sobreponernos al pesimismo de muchos, sobre las posibilidades reales de realizar minería transparente, segura y sostenible.

Los asuntos previstos en la agenda son:

I. Distribución de los ingresos mineros para garantizar que efectivamente beneficien al mayor número de dominicanos: ¿Cuáles son las mejores prácticas de los países mineros invirtiendo los ingresos provenientes de las explotaciones de recursos no renovables en objetivos de alta rentabilidad social, nacional, regional y comunitaria?

II. Reglas de transparencia y control social de las actividades extractivas: ¿Cómo República Dominicana se acogerá al acuerdo de Iniciativa de Transparencia de las Industrias Extractivas, del que forman parte 40 países con desarrollo minero, para garantizar mayores niveles de transparencia y control social?

III. El mejor estándar de trato minero: ¿Cuáles son los mejores tratos mineros que en todos los órdenes debe y puede garantizar la República Dominicana, con un espíritu de ganar-ganar, en sus relaciones con las empresas mineras que son socias estratégicas del Estado?

IV. El fortalecimiento institucional del sector público, como garantía de la continuidad y eficacia de las políticas mineras: ¿Cuál es el programa de fortalecimiento institucional que le garantizará al Estado, a la sociedad, y a las comunidades, la mejor gestión estratégica, regulación, fiscalización y arbitraje social, en su industria minera?

V. Preservación del medio ambiente: ¿Cuáles son las mejores prácticas adoptadas por países que han logrado desarrollar sus explotaciones mineras, garantizando al mismo tiempo la protección al medio ambiente y los recursos naturales, dentro de una visión integral y sostenible? ¿De qué modo la explotación de los recursos no renovables puede contribuir a la preservación de los recursos renovables, en especial de los recursos hídricos, así como a potenciar el más importante recurso de una nación, que es su gente?

Pelegrín Castillo emitió sus consideraciones previo a la presentación del especialista, Miguel Díaz, el dominicano que más se ha destacado en el mundo en el campo de la gestión socio-ambiental de los proyectos mineros, quien presentó la segunda ponencia del ciclo de conferencias que auspician en la Biblioteca Nacional el ministerio de Energía y Minas y el Servicio Geológico Nacional.

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