Opinión

Política fiscal y presupuesto público

La política económica es el arma más poderosa que tiene el Estado para intervenir en las actividades económicas, por tanto, se convierte en un elemento que enfrenta a los diferentes sectores y agentes activos de las decisiones que infl uyen en la dinámica de la economía de un determinado país. Por tales razones, el liderazgo político, el tejido empresarial y los grupos de presión aparecen con posiciones enfrentadas ya que los gastos, los impuestos y el endeudamiento ejercen una gran infl uencia en el PIB y el empleo.

Es en tales circunstancias que el economista Paul Samuelson llegó a la conclusión de que “en economía no hay almuerzo gratis”, realidad verifi cable de manera cotidiana ya que toda decisión de carácter económico ha de estar respaldada de una fuente fi nanciera sostenible en el corto y largo plazo. En el caso del Estado, la fuente del fondeo de sus decisiones económicas las encontramos en la política fi scal, el cual utiliza como instrumento el gasto público y los impuestos para infl uir en la economía, ya sea en su versión expansiva o restrictiva.

Para que se entienda mejor lo expuesto, es importante resaltar que una política fi scal expansiva implica un aumento neto del gasto público o una menor recaudación fi scal o una combinación de ambos, lo cual dará lugar a un défi cit presupuestario mayor o un menor superávit, esto signifi ca que una política fi scal expansiva se asocia generalmente con un défi cit fi scal. Por su lado, una política fi scal restrictiva, o contractiva, se produce cuando el gasto neto del gobierno se reduce ya sea a través mayor recaudación fi scal o reducción del gasto público o una combinación de ambos.

En tal sentido, se puede deducir que un défi cit fi scal se deriva de la tipología de política fi scal que se aplique ya que la política fi scal expansiva cuando tiene como objetivo estimular la demanda agregada, especialmente cuando la economía está atravesando un período de recesión y necesita un impulso para expandirse, entonces el gobierno se ve en la obligación de incrementar el gasto público, cuyo resultado tiende a promover al défi cit presupuestario, incluso, puede provocar infl ación. Por el lado Política fi scal restrictiva el objetivo es frenar la demanda agregada, por ejemplo cuando la economía está en un período de excesiva expansión y tiene necesidad de frenarse por la enorme infl ación que pudiera estar creando y esto en la práctica no es más que reducir el gasto público, para disminuir la producción, mediante un incremento de los impuestos.

Desde la primera década del siglo XXI, la política fi scal ha vuelto a liderar los enfoques de política económica en las economías donde se han generado crisis y se ha reorientado el interés por el crecimiento económico, reformas en el sistema tributario, los estímulos económicos, el costo fi scal de las crisis, la recuperación y estabilidad macroeconómica, la presión tributaria, el défi cit fi scal y el endeudamiento externo, así como la efectividad y esfera de acción de política fi scal para mitigar las fl uctuaciones económicas ya que se asiste permanentemente a una vulnerabilidad económica.

En los países para cada año se elabora un presupuesto público el cual contiene la descripción de la política fi scal, que incluye las proyecciones de ingresos y gastos, en consecuencias las estimaciones de superávit o défi cit posible, por tanto, se entiende que los impuestos recaudados son la fuente de fi nanciar los gastos programados.
Es así como si los gastos son superiores a los ingresos tributarios, existe un défi cit presupuestal, pero si los ingresos tributarios son mayores que los gastos estamos frente a un superávit presupuestal, pero hay que tomar en consideración que el presupuesto que presenta el gobierno se trata de una propuesta y que las cantidades reales de los ingresos tributarios y los gastos durante el ejercicio fi scal tienden hacer muy diferentes a lo propuesto debido a las modifi caciones posibles en el congreso y por los cambios en la economía y eventualidades no previstas.

El presupuesto público siempre genera tensiones entre el gobierno, la oposición y los grupos de presión, principalmente por los gastos corrientes, la inversión pública, el pago de la deuda externa, los subsidios y la demanda de mayores asignaciones ya que estos incrementan los gastos, sin embargo, no se identifi can el origen de las fuentes de fi nanciación de los mismos. Una ligera mirada al presupuesto público de la Rep. Dom, 2000-2016, nos permite una idea más clara de lo expuesto, en efecto, el monto del presupuesto para el 2001 fue de RD$ 65,121 millones y para el 2005 pasó a RD$164,352 millones para un incremento de 152.4%, mientras que la presión tributaria en promedio fue de 13.2%, por igual, del 2006 al 2011, el presupuesto pasó RD$ 234,449 millones a RD$390,475 millones, equivalente a un 66.5%, en tanto, la presión tributaria promedió un14.1% y en el 2012 se pasó de un monto de RD$430,000 millones a RD$ 663,558 millones para el 2016, incrementándose en 54.3% con una presión tributaria promedio de 14,3%, la interpretación de estas cifras nos conduce a la conclusión de que los gastos del presupuesto se han incrementado de manera impresionante, mientras que los ingresos tributarios crecen de manera aritmética, para un presupuesto defi citario constante, lo que incide, en parte, en el incremento de la deuda pública.

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