El pueblo dominicano conmemora el 51 aniversario de la segunda intervención militar de Estados Unidos contra República Dominicana en el siglo XX. Es una efeméride que el pueblo dominicano tiene que aprovechar para reflexionar sobre el valor de la democracia. El 28 de abril de 1965, la República Dominicana fue invadida por miles de soldados de Estados Unidos, en virtud de una decisión del Gobierno estadounidense del presidente Lyndon B. Johnson, cuando las fuerzas constitucionalistas iban en la vía de ganar la batalla al sector que había participado en el golpe de Estado contra el Gobierno constitucional del presidente Juan Bosch, el 25 de septiembre de 1963.
El 28 de abril de 1965, el pueblo dominicano recibió una sorpresa, pues no esperaba una intervención militar extranjera en el momento en que reafirmaba su decisión de vivir en un estado de derecho, con la lucha por la restauración del Gobierno constitucional derrocado el 25 de septiembre de 1963.
El pueblo dominicano había terminado el 24 de abril de 1965 con el Gobierno de facto del Triunvirato. Al ponerle fin al régimen le reiteró a la intolerancia que el pueblo dominicano no acepta ni permite un Gobierno que surja del desconocimiento de la voluntad popular expresada en las urnas.
El resultado de las elecciones del 20 de diciembre de 1962, terminó el 25 de septiembre de 1963, con la imposición de los agentes de la intolerancia política. Ese día una alianza de los grupos más atrasados de la sociedad dominicana derrocó el Gobierno Constitucional del presidente Juan Bosch, y el vicepresidente Armando Segundo González Tamayo. Ganaron las elecciones del 20 de diciembre de 1962, las primeras democráticas tras la caída de la dictadura de Trujillo, con el 59,53 por ciento de los votos echados en las urnas, es decir, el porcentaje más alto que ha logrado un binomio en la historia electoral dominicana.
Sin embargo, la decisión del pueblo dominicano no fue barrera para que los enemigos de la democracia desencadenaran un plan conspirativo para acabar con el fruto de la voluntad popular. El 25 de septiembre de 1963, traicionaron la democracia y derrocaron el Gobierno del presidente constitucional profesor Juan Bosch.
Como consecuencia de ese acontecimiento, el 24 de abril de 1965, las fuerzas civiles y militares constitucionalistas aunaron esfuerzos y pusieron fin al Gobierno de facto. El hecho originó la guerra civil que enfrentó a la sociedad dominicana, lo que creó el escenario para la segunda intervención militar de Estados Unidos en siglo XX, el 28 de abril de 1965.
La división debilitó a la República, lo que hizo posible que el desembarco de las tropas de ocupación contara con el respaldo del sector que se oponía a la restauración de la Constitucionalidad. Es un hecho debe servir de lección permanente y es ocasión propicia para invitar al liderazgo nacional a defender la democracia y la unidad de la familia dominicano en torno a los valores nacionales.
Cada 28 de abril nos recuerda que sólo cuando un pueblo se divide es posible intervenirlo al margen de los principios jurídicos internacionales.
Este 28 de abril, es ocasión propicia para reafirmar el compromiso de mantener viva la democracia, como único sistema válido para crecer en un Estado de derecho. Celebremos que hoy tenemos un Gobierno democrático, encabezado por el presidente Danilo Medina, fruto de la voluntad popular expresada en las urnas.
El 51 aniversario de la intervención militar de 1965, es ocasión para reafirmar el criterio de que nunca debemos retroceder en el orden institucional. El pueblo dominicano, unido en torno al Partido de la Liberación Dominicana, garantiza la democracia y la defensa de la soberanía nacional.
¡Rindamos honores a los héroes de 1965!