Opinión

La libertad religiosa

No olvidemos, que la cultura se construye a través del tiempo, conllevando en sus profundidades las creencias y costumbres, es por ello, por ejemplo, que en los territorios no católicos, como es el caso de Norteamérica y sus dos grandes naciones, Estados Unidos de Norteamérica y Canadá, su religión es cristiana no católica; y sus estados nacieron como no confesionales, aunque con una gran influencia religiosa. En el resto de Americe, el catolicismo se impone, debido a la idiosincrasia cultural.

No fue hasta el siglo XX, que algunos Estados empezaron a adoptar medidas del derecho internacional por la que se declaraba libertad de culto, además de proclamar la separación del Estado y la Iglesia. No obstante, estos cambios se han venido dando de manera gradual y en algunos casos condicionados, por lo que en la actualidad existen algunos países en América que adoptan el catolicismo como religión oficial, como es el caso de República Dominicana, la cual conserva un Concordato con el Estado Vaticano, que otorga privilegios a la Iglesia Católica, la que está en todo derecho a no renunciar a ello, debido a que pertenece a un régimen de convenios de Estado a Estado. Esta posición no menoscaba el régimen de libertad de cultos. En el último decenio del Siglo pasado, el gobierno dominicano, presidido por el Presidente Leonel Fernández, otorgó el privilegio de designación de un Secretario de Estado para Asuntos no Católicos, con asiento en el Palacio Nacional y con partidas presupuestaria especial, cargada al Presupuesto General de la Nación.

Con respecto al punto que nos ocupa, es bueno señalar, que uno los episodios más álgidos ocurridos en los procesos de desarrollo de la libertad religiosa, fue protagonizado por la nación mexicana. El Estado Mexicano, a partir del año 1926, y bajo el régimen del presidente Plutarco Elías Calles, en el que se prohibió el culto católico y se persiguió a los fieles católicos con diversas medidas. Lo que fue un gesto sin precedente de intolerancia, que no contó con el apoyo de los ciudadanos mexicanos, por lo estas leyes tuvieron un gran rechazo popular, y después de diversos intentos pacíficos de solución y varias muertes violentas por fanatismo anticlerical, se produjo un levantamiento popular.

Este levantamiento de la ciudadanía del Estado Mexicano, es conocido como la Guerra Cristera, sustantivo que le da un sabor autentico de charro y le cristaliza como de arraigo popular. Estos acontecimientos, trajeron como consecuencia muchas víctimas, una de ellas, la que es producto de la persecución más conocida de estos episodios, se trata del Padre Miguel Agustín, beatificado como mártir en 1988 por Juan Pablo II. Aunque desde el nano 1931 se desarrollo en esa nación una real tolerancia a la libertad de culto, no fue hasta la década de los noventas, que las leyes volvieron a adecuarse al derecho internacional, en materia de libertad religiosa.

En ese mismo orden, y durante los años en que estuvo en el poder el Frente Sandinista de Liberación Nacional, hubo graves denuncias de atentados contra la libertad religiosa, en donde se afirmaba, que el gobierno revolucionario favoreció a la llamada Iglesia Popular, se trataba de algunos grupos de católicos de ideología revolucionaria, en contra de las instituciones tradicionales y oficiales de la Iglesia Católica. Esto sucedió en los años de la primera asunción al Poder del Estado, el que se dio bajo las armas, al derrocar por vía violenta al gobierno de Somoza. En la nueva etapa que actualmente se desarrolla, los acontecimientos son normales y en la República del General de Mujeres y Hombres Libres, Augusto Sandino, existe libertad de cultos, o libertad religiosa, como actualmente se dice.

Otro acontecimiento muy particular en América, fue el de Cuba, a raíz de la revolución del año 1959 y mayormente después de la crisis de los misiles y la proclamación del primer Estado Socialista de América, como precedente. La Iglesia católica conservó y conserva actualmente su influencia en los extractos populares, exceptuado aquellos personajes que pertenecen a la elite política, junto a su entorno y a familias. Considero que el catolicismo va en aumento de su influencia en las ideas y en la moral de la nación cubana, debido a sus relaciones con una parte importante de Europa, básicamente con España, aunque se vive una influencia importante de cristianos no católicos, procedentes de su etnia en los Estados Unidos de América, básicamente del Estado de la Florida.

Es importante decir, que pese a que tras la revolución liderada por Fidel Castro en 1959, se declaró a la nación como atea y se procedió a cerrar algunas instituciones de educación con orientación católica, las que el nuevo orden de cosas consideraba contrarrevolucionarias, el pueblo cubano siguió sus costumbres enraizadas en la fe cristiana católica.

No se pueden borrar fácilmente los siglos de dominación española en la isla. Debido a la realidad que acabamos de describir, en el año 1991 el país fue declarado un Estado Laico y adoptó oficialmente las normas de derecho internacional hacia la libertad de cultos.

El régimen cubano, sin embargo, ha sido acusado repetidas veces de violar la libertad religiosa, al supuestamente discriminar a ciudadanos católicos con diversas medidas. Según algunas fuentes que le acusan, desde 1991 seguiría habiendo restricciones a la libertad religiosa, ellos fundamentan sus argumentos, al decir, que el gobierno controla los ingresos a los seminarios, expulsaba a religiosos extranjeros o incluso encarcelaba a ciudadanos católicos, además de diversas medidas de discriminación contra los ciudadanos que manifestaban en público sus creencias religiosas. Argumentan, que solo con motivo de la visita a la isla cubana de Juan Pablo II en 1998, el gobierno cubano comenzó cierta distensión, manifestada sobre todo en la concesión del permiso de entrada a varios sacerdotes extranjeros.

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