Madrid. – Las cuentas de 2015 revelan una recaudación diaria de 1,1 millones de euros en multas aplicadas por la Dirección General de Tráfico –DGT-, aunque no ha sido el año de mayores cifras.
La DGT ha colocado radares, y lo más reciente ha sido la Inspección Técnica Vehicular sorpresiva para autobuses y transporte de carga.
Constantemente se aplican nuevas medidas que incrementan la recaudación por multas y sanciones, además de los cobros administrativos a los conductores.
Habrá quien proteste frente a las nuevas políticas impulsadas por un afán recaudatorio, o por el interés de mejorar la seguridad vial, pero lo cierto es que las cifras son bastante llamativas.
Los números del pasado año 2015, que fueron un 6,1% superiores a los del 2014, sin que ninguno fueran los mejores para la DGT -Dirección General de Tráfico.
Las estadísticas:
El 2009 logró la mayor recaudación con 466 millones de euros, aproximadamente 1,27 millones de euros al día, frente a los 1,1 millones de 2015. Estas cifras, en una importante proporción viene de tasas administrativas, que engloban, los cambios de domicilio, renovación del permiso de conducir y otros temas.
El importe ligeramente sobre el millón de euros anual, es bastante inferior a la correspondiente a las multas y sanciones por exceso de velocidad, alcoholemia, y otras infracciones menores, que es donde están las mayores recaudaciones.
¿A dónde va el dinero de las multas?
Según Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, todo el dinero se debería destinar a prevención, para reducir la siniestralidad, y ayudar a las víctimas del tráfico. El dinero pagado por los transgresores al volante, serviría así a la seguridad vial…
De esta Ley están exentos las Entidades Locales, por lo que las multas de tráfico en este nivel quedan en las arcas municipales, y al igual que las recaudaciones estatales deberían ser de beneficio para todos los ciudadanos, como lo manda la Ley.