La simple lectura del titulo fija la posición de este órgano escrito del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en total identificación con el Presidente de la República, Danilo Medina, quien es miembro del Comité Político peledeista.
Vanguardia del Pueblo se suma a decenas de líderes de opinión, personalidades e instituciones quienes han respaldado las declaraciones del jefe del Estado dominicano al referirse al aumento del trasiego de sustancias narcóticas desde Republica Dominicana, referido por el embajador de los Estados Unidos en el país, James Brewster.
En una entrevista concedida recientemente el Embajador, consideró que República Dominicana se está convirtiendo “en un puente más grande” para el tránsito de drogas hacia Estados Unidos y Europa, pese al apoyo de los norteamericanos a los organismos nacionales que lo combaten.
Un desborde en la normativa tradicional diplomática, que en su caso, es una repetición de actuaciones anteriores, verdaderamente injerencista.
No agotó los canales diplomáticos correspondientes e irrespetó normas del derecho internacional, que es lo que motiva la responsable respuesta del Presidente de la Republica, quien no solo defiende su gestión, también lo hace con el Estado.
Entonces el mandatario dominicano reacciona: “porque se habla de que República Dominicana es un puente de drogas, pero si vamos a eso, los Estados Unidos es una avenida a diez carriles de destino para esa misma droga”.
Una respuesta digna con la que el pueblo dominicano se siente identificado.
Sinceridad y firmeza en una tajante respuesta al infundio, que persigue desprestigiar la nación y sus instituciones presentando en forma de fantasma suposiciones y acusaciones sin sustento probatorio.
Recurriendo a la figura idiomática usada por el representante de Estados Unidos en Republica Dominicana quien hablo de ¨puente¨, estructura que comunica dos puntos separados, el presidente usó “la avenida de diez carriles” que seria el destino final de la droga en los Estados Unidos.
El tráfico de drogas es tema delicado y complejo para que se trate de forma alegre como ha sucedido en este caso originando la respuesta del Presidente dominicano, quien actuó con prudencia y comedimiento.
Pretender ignorar que una buena parte de la población norteamericana es victima del flagelo de las drogas para identificar la procedencia del trasiego de dicha sustancia es un acto de hipocresía, que condenamos; significando que el peor de los ciegos es aquel que no quiere ver