En una reciente intervención en Londres, el director del Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente, clamó a los países del mundo actuar con urgencia ante el inminente peligro que representa la producción de C02 y los demás gases de efecto invernadero.
Esta aseveración la hace Erik Solheim a raíz de la presentación del informe titulado: “Reporte de la brecha de emisiones 2016” el pasado 3 de los corrientes dado a conocer en la ciudad londinense, cuando además se refería a la ratificación del Acuerdo de París (COP21) en un tiempo récord para el día 4 de noviembre.
En el Palacio Nacional, el Presidente Danilo Medina haciendo acopio a este compromiso, encendió las luces verdes que lo iluminaría durante varias semanas.
Expertos y autoridades locales han afirmado en el país que la reducción en el 2015 de los gases de efecto invernadero fue de 3,6 toneladas a 2,9 per cápita.
Sin embargo, tenemos que recordar que el compromiso global es mitigar el calentameinto global con planes de reducción de un 40% antes de llegar el 2030 y la eliminación total del CO2 para el 2050 para así limitar la temperatura por debajo de 2 grados Centígrados, respecto a los niveles preindustriales.
Un nuevo desafío se plantea al Estado Dominicano con la aprobación de la Ley de Transporte y Seguridad Vial mediante la cual se plantea la regulación de las emisiones de los gases por los vehículos de motor que circulan en nuestra red viaria en condiciones inapropiadas y sobrepasados de tiempo.
Se tendrá inexorablemente que implementar medidas y planes de inspección técnica a nivel nacional que verifiquen la producción de CO2 a través del sistema de escape de los automotores.
Ello requerirá de una fuerte inversión y participación del sector privado, pero también de un cambio de mentalidad de los ciudadanos.