Daris Javier Cuevas
Con el detonante de la gran depresión de 1929, se inició en el mundo el gran rompecabezas de la economía mundial, cuyos orígenes se explican en tres causas fundamentales como lo fue el crash bursátil en Nueva York, los predominantes desequilibrios estructurales en la economía y los persistentes errores en las políticas económicas para la época. Por igual, apareció el fenómeno de la hiperinflación, el cual surgió fruto de los grandes déficit presupuestarios que fueron financiados con la grandes emisiones de dinero, el cual reorientaba la ejecución de la política monetaria que se experimentaba.
La inflación se manifestaba con intensidad en los países, la cual tendía a variar entre uno y otro, razón por la cual el descontrol de los precios llevó a la hiperinflación a países como Alemania, Austria, Hungría, Polonia y Rusia. Tal situación tuvo un impacto de tal magnitud que su expresión fue una crisis económica e industrial que estimuló numerosas crisis bancarias en Europa de grandes consecuencias social y política.
Las quiebras bancarias se generalizaron a partir de 1931, en Europa y en USA, al tiempo que los bancos centrales no ejercieron su función de prestamista en última instancia y no hubo coordinación internacional de salvamento bancario ni para mantener las paridades. En el caso de Gran Bretaña, ante la gran demanda de libras, ese país se vio forzado en abandonar el patrón oro en la década de 1930 y fuera ya del patrón oro, se procedió a practicar una política monetaria expansiva que permitió fuertes devaluaciones en el mercado de divisa.
Dada estas perturbaciones en la economía, se ensayaron múltiples aplicaciones de politica económica cuyos objetivos perseguían frenar la crisis presentada que se había convertido en el rompecabezas del mundo. El origen del malestar presentado se encuentra en la primera guerra mundial, en el cual se inició la desintegración de la economía internacional, situación que impulsó la gran depresión y esta, a su vez, gestó de manera directa la Segunda Guerra Mundial.
Como consecuencias de la segunda guerra mundial, a partir de 1945 surgieron dos potencias hegemónicas que fueron Estados Unidos y la Unión Soviética. Esta situación provocó que en 1947 se iniciara la denominada guerra fría la cual dividió al mundo en tres bloques político y económico como fueron el sistema capitalista, economía de mercado, el sistema comunista, con economía de planificación central y un tercer bloque de las naciones no alineadas, o de tercer mundo.
En el plano estrictamente económico surgieron los acuerdos de Bretton Woods, en 1944, los cuales crearon un marco estable para las relaciones económicas internacionales, con la fundación de los organismos financieros internacionales, tales como el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo, hoy Banco Mundial, BM, el FMI, y el GATT, 1947, hoy OMC. En su primera fase de operación es inocultable que estas entidades favorecieron la financiación internacional y todo ello el crecimiento económico, mitigando de paso el rompecabezas del mundo.
Han transcurrido más de medio siglo del panorama perturbador descrito y en gran medida se han superado los grandes conflictos bélicos, políticos y económicos que provocaban controversias entre las grandes naciones, sin embargo, lo que se ha observado es que a pesar del salto al progreso que se ha logrado en el mundo, principalmente en lo tecnológico, se han incorporado nuevos elementos como los rompecabezas que lideran el malestar en el siglo XXI.
El rompecabezas que muchos no imaginaron que se repetiría fue observado cuando las finanzas globales se derrumbaron en el 2008, con la crisis financiera mundial, con características similares a lo que ocurrió en el 1929, los mismos banqueros de Wall Street volvieron a caer en el agujero negro que ellos mismos crean en los mercados financieros, pero esta vez la banca de inversión casi desaparece en el mercado de New York, así como arrastrar a Europa donde se comprobó la fragilidad de su mercado financiero y poner a temblar al euro como integración monetaria de una gran zona cuya expresión visual ha sido la crisis de Grecia y otras naciones contaminadas. Desde la crisis financiera global de 2008 hasta hoy en día el mundo está transitando una situación de incertidumbre que no ha sido detenido con los estabilizadores requeridos para ser superado. Por tales razones, la propia crisis ha tenido como secuela la expansión exponencial de la pobreza y el incremento de la desigualdad, por igual, como consecuencia está la expansión del endeudamiento mundial que supera lo más de 200 trillones de dólares, mientras el crecimiento del PIB es mediocre.
El cuadro tétrico del mundo se está completando por la presencia de crisis política en muchas naciones de economías importantes como son los casos de gran Bretaña con la decisión del Brexit, Italia como la dimisión de Renzi, la incertidumbre generada en EEUU con la elección de Trump y las debilidades institucionales en muchos países, con la interrupción de los períodos constitucionales, como el caso de Brasil. Y ese es el rompecabezas en que ha caído el mundo en estas dos primeras décadas del siglo XXI, aunque esté ausente la amenaza de una tercera guerra mundial.