Hablan los hechos

Políticas comercial y tributaria en el siglo XXI

Como ya sabemos, el comercio exterior comprende todas las actividades comerciales de intercambio de bienes y servicios orientados a la introducción de productos y servicios de consumo final, intermedios y de capital; del extranjero a un país y la salida de éstos a otros países. Estos bienes pueden definirse como productos finales, productos intermedios necesarios para la producción de los finales o materias primas y productos agrícolas.

El comercio internacional permite un incremento en la capacidad de consumo, calidad y cantidad, permite la creación de ganancias a las que posiblemente no se accedería en una economía cerrada.

Pero es que el comercio internacional permite a un país especializarse en la producción de los bienes que fabrica de forma más eficiente y con menores costos. El comercio exterior también permite a un Estado consumir más de lo que podría si produjese en condiciones de autarquía, en adición, el comercio internacional aumenta el mercado potencial de los bienes que produce determinada economía, y caracteriza las relaciones entre países, permitiendo medir la fortaleza de sus respectivas economías.

Hay que resaltar que la importancia del comercio internacional varía en función de cada economía nacional. Pues resulta que ciertos países sólo exportan bienes con el fin de aumentar su mercado nacional o para ayudar en el aspecto económico a algunos sectores deprimidos de su economía, mientras otros dependen del comercio internacional para lograr divisas y bienes para satisfacer la demanda interior.

El comercio internacional permite un incremento en la capacidad de consumo, calidad y cantidad, permite la creación de ganancias a las que posiblemente no se accedería en una economía cerrada. Ahora bien, el comercio internacional debe beneficiar a ambas partes, en caso contrario, no existiría.

Durante los últimos años se considera al comercio internacional como un medio para fomentar el crecimiento de una determinada economía; los países menos desarrollados y las organizaciones internacionales están fomentando cada vez más este patrón de comercio. Pero a su vez, en toda la primera mitad del siglo XX, cada país establecía aranceles distintos en función no de los bienes importados, sino del país de origen de éstos, imponiendo menores aranceles a los Estados aliados y aumentando los de los demás países.

La política comercial se origina en la intervención del Estado en el comercio internacional y está constituido por las reglas, unilaterales o convencionales, a que está sujeta la admisión de mercancías a su territorio.

A esta dinámica de manejar el comercio internacional ha sido conducido por lo que se denominan las políticas comerciales, las cuales se convirtieron en fuente de conflictos entre países; el comercio se redujo drásticamente durante los conflictos bélicos. La política comercial se origina en la intervención del Estado en el comercio internacional y está constituido por las reglas, unilaterales o convencionales, a que está sujeta la admisión de mercancías a su territorio.

Es por tales razones que la política comercial se define como el manejo del conjunto de instrumentos al alcance del Estado, para mantener, alterar o modificar sustantivamente las relaciones comerciales de un país con el resto del mundo; comprende, entre otros, la política arancelaria, que es un mecanismo protector y de captación de recursos para el erario público bajo la forma de impuestos indirectos, que gravan las operaciones del comercio exterior.

La ejecución de la politica comercial se sustenta en la práctica en que todos los países imponen restricciones al libre comercio, que se puede llevar a cabo mediante dos instrumentos. Por un lado, están las barreras comerciales las cuales implican el establecimiento de arancel, o impuesto de aduanas, que es el instrumento de política comercial más antiguo y que se utilizado como fuente de ingresos para el Estado y cuya verdadera finalidad es proteger sectores o industrias nacionales concretas de la competencia exterior.

Se puede afirmar que en la medida en que los países, en particular los de economía emergente, han ido desmontando su estructura arancelaria han tenido que reorientar su politica tributaria.

Por otro lado, están las barreras comerciales no arancelarias que son las regulaciones, o restricciones, al comercio de un país que no resultan de la imposición de un impuesto o arancel de aduanas, sino de las alternativas que tiene como opción un Estado.

Hay que resaltar que la importancia del arancel como medida protectora de industrias ha declinado en las últimas décadas a favor de otras barreras no arancelarias, así como instrumento recaudador como mecanismo de la politica tributaria. Pues desde finales del siglo XX el comercio creció hasta el punto de convertirse en el aspecto más importante de la economía mundial fruto de que los países iniciaron un desmonte significativo de sus barreras comerciales por lo que se cree que la creciente interdependencia entre países continuará en el futuro, aunque debido a la tendencia a crear bloques económicos regionales, ciertos países serán más dependientes que otros.

A modo de síntesis se puede afirmar que en la medida en que los países, en particular los de economía emergente, han ido desmontando su estructura arancelaria han tenido que reorientar su politica tributaria. Esto es que la pérdida de ingresos tributarios vía las aduanas, entonces, han tenido que impulsar reformas tributarias para compensar con impuestos internos los ingresos dejado de percibir del comercio exterior.

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