Opinión

¡Juan Pablo Duarte! (IV)

En julio de 1838, Juan Pablo Duarte fundó la sociedad secreta “Trinitaria”, que como hemos ratificado, en ocaciones anteriores, era una sociedad de carácter patriótico, democrático, revolucionario e independentista, que fué sin lugar a dudas el primer partido político fundado en América, con objetivos independentistas de crear un Estado con el nombre de República Dominicana. La manifestación, admirable, mas cierta, de ese objetivo democrático que hemos señalado es el verso de Duarte que dice: “Los Blancos, morenos, cobrizos, cruzados, marchando serenos, unidos y osados, la patria salvemos de viles tiranos, y al mundo mostremos que somos hermanos”. Lo que revela que Duarte no tenia asomos de discriminación racial y que a esa edad de 25 años, empíricamente, era un sociólogo, que conocía la composición social de nuestro pueblo.

Hace poco tiempo que leímos y escuchamos, que alguien de origen haitiano, había acusado a Duarte de ser racista; este poema breve, brillante y hermoso es el mentís de esas acusaciones calumniadoras y difamadoras que eleva la figura del Fundador de la República, a una estatura que lo ubica en términos históricos, entre las grandes figuras independentistas de hispanoamerica. Más adelante en las notas que servían de base al proyecto de Constitución que había elaborado, señala con claridad incuestionable que “La bandera dominicana, puede cobijar a todas las razas, y no excluye ni da predominio a ninguna de ellas”, por eso su pensamiento político, tiene, desde entonces, hasta la presente época y en el futuro, una vigencia plena que debemos defender para el pueblo dominicano.

Por esas razones Duarte encabezó en la parte oriental de la isla en 1843, la revolución contra el gobierno de Boyer, y jugo un papel estelar que lo llevó al liderato de los republicanos, sus compatriotas, que luchaban por la independencia de nuestro pueblo. Denunciado y perseguido más tarde, se vio obligado a ausentarse del territorio nacional dejando a dos de sus compañeros, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, encargados de llevar a cabo las gestiones finales del movimiento republicano. Sánchez redactó el manifiesto del 16 de enero de 1844, en el cual quedaron plasmados los principios republicanos y liberales que Duarte había predicado durante años y ratificaron en el cuerpo de ese documento, la firme voluntad de crear un Estado independiente y soberano.

Después del 27 de febrero, proclamada la República bajo la consigna hermosa y eterna de “Dios, Patria y Libertad”, se incorporó a la Junta Central Gobernativa, dominada por sectores conservadores que no tenían fe en la viabilidad de la República; se inició entonces un proceso de luchas internas, que culminó con la expulsión del territorio nacional de los patriotas fundadores, de la República y es necesario, significar y señalar, que ese Estado, nació a la vida pública, llevando en su seno, oportunistas, conservadores y anexionistas en las más altas posiciones, usurpadas a los iniciadores y fundadores del movimiento republicano, separatista, que encabezó siempre la vocación de sacrificio y el amor a la libertad de nuestro pueblo. Hoy 174 años después, se sienten, porque duele, las manifestaciones de los oportunistas, conservadores, y ahora anexionistas, militantes y voceros de los intereses de la política de Francia, Canadá y los Estados Unidos de América, en contra de la independencia y la soberanía de la República Dominicana. Continuaremos…

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