Hablan los hechos

Traslado embajada EU a Jerusalén retrasaría paz entre Israel y Palestina

Catedráticos universitarios, abogados, teólogos y tratadistas de la situación geopolítica en el Medio Oriente albergan la preocupación de que la decisión del presidente norteamericano Donald Trump de trasladar hacia la ciudad de Jerusalén, la embajada de Estados Unidos en Tel Aviv, pueda retrasar un gran acuerdo de paz entre Israel y Palestina.

La inquietud se desprende de las exposiciones de un grupo de panelistas que participaron en un conversatorio sobre el “Impacto Religioso, Histórico y Geopolítico de la Designación de Jerusalén como la Capital de Israel”, realizado en la Universidad Nacional Evangélica (UNEV) con los auspicios de la Secretaría de Cultos del Partido de la Liberación Dominicana, PLD.

Robert Bueno, profesor de investigación; Elso Martínez, ex diputado del PLD y profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo; y el ingeniero Carlos Burgos, diplomado del Instituto Teológico Pastoral, de Bogotá-Colombia, fueron los panelistas bajo la moderación del titular de la Secretaría de Cultos del PLD, Francisco Cruz Pascual.

Durante sus exposiciones insistieron en destacar la trayectoria de ocupaciones a Jerusalén desde su creación, aun antes de Jesucristo, y luego por numerosos imperios que la han ocupado, entre los que mencionan el Imperio Otomano (Turco), el imperio Romano, los Ingleses y otros.

Roberto Bueno dijo que Jerusalén, “desde sus orígenes ha estado en tensión permanente; desde la promesa de Dios a Abraham, de entregarle unas tierras que fluye leche y miel, para los campesinos esclavizados por el imperio egipcio”.

Y destacó algunos textos bíblicos, como el que da cuenta en Deuteronomio 11:24-25: Tal como prometió Jehová a Moisés, “les entregaré a ustedes todo lugar que toquen sus pies. Su territorio se extenderá desde el desierto hasta el Líbano, y desde el río Ëufrates, territorio de los hititas, hasta el Mar Mediterráneo, que se encuentra al Oeste”.

Citas bíblicas de esa naturaleza fueron referidas por los panelistas, para destacar las razones de carácter religioso que ha tenido por siempre la gente de aquella región, en constantes guerras fratricidas en reclamo de la propiedad de lo que cada uno entiende que es su territorio.

La principal confrontación de los últimos años se mantiene entre Palestina e Israel, y ambos reclaman la propiedad de Jerusalén. En el año 1995, el Congreso de los Estado Unidos acordó cambiar la sede de su embajada en Tel Aviv hacia Jerusalén, pero no se había hecho por razones de seguridad.

Durante su campaña electoral, Donald Trump prometió que dispondría el traslado de la embajada, y en el mes de diciembre pasado anunció que ese cambio se realizará en el mes de mayo próximo.

El traslado sería el día 14 de mayo, cuando se cumplen 70 años de la independencia de Israel, en 1948, lo que ha sido interpretado por el jefe de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, como una provocación de los Estados Unidos.

Los analistas internacionales estiman que con la decisión del gobernante norteamericano, los Estados Unidos “alargan” su luna de miel con el gobierno israelí de Benjamín Netanyahu, mientras agranda su distancia de la Autoridad Palestina, cada uno con cientos de miles de sus correligionarios residentes una parte de Jerusalén, la Oriental y la Occidental.

Coinciden también en que la medida no aporta nada en la búsqueda de la paz de los dos pueblos que se disputan la propiedad de Jerusalén por razones religiosas y de Geopolítica, desde mucho tiempo antes de que Jesucristo andara por el mundo.

De acuerdo a las informaciones suministradas por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la embajada será ubicada en el Sector de Arnona, de Jerusalén, en la zona Sur de la ciudad, en las cercanías a la antigua Línea Verde, que separaba la zona Occidental bajo control de Israel, y la parte Este que fue conquistada y anexada por Israel tras la guerra de los Seis Días, en 1067.

Se ha dicho que esa ubicación es polémica, porque está cerca de la línea de separación establecida durante el armisticio de 1949, que puso fin a la guerra con varios países árabes, cuando Israel declaró su independencia.

Todos estos temas de disputas por territorios fueron expuestos por conocedores de la problemática del medio oriente, para señalar su preocupación de que la medida del presidente de los Estados Unidos pueda generar más mal que bien en las negociaciones de paz de la región.

El conversatorio sobre el “Impacto Religioso, Histórico y Geopolítico de la Designación de Jerusalén como Capital de Israel” que propicia la Secretaría de Cultos del PLD, será montado en otras universidades de la capital y el interior del país, según informó el titular del organismo peledeísta, Francisco Cruz Pascual.

“El interés es que la población estudiantil, profesionales y la población en general tengan la oportunidad de conocer bien el impacto de esta medida que toca amplios sectores religiosos, como el católico, evangélicos y los islamistas”, todos con millones de adeptos en todo el mundo.

Jerusalén es una ciudad de gran importancia turística, religiosa e histórica, y de las más antiguas del mundo, considerada como ciudad sagrada por tres de las mayores religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el islam.

Un Portal de Jerusalén describe aquella ciudad como “una enfermedad psíquica que afecta tanto a un turista o un habitante de Jerusalén”. “La enfermedad tiene carácter de una psicosis y se exterioriza con signos de delirios: el afectado se identifica completamente con un personaje de la historia sagrada del Antiguo o del Nuevo testamento”.

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