Hablan los hechos

La aterradora violencia social en la RD

Profesionales del estudio de la conducta humana y otros sectores de la población albergan serias preocupaciones por la espiral de violencia social que se registra en el país, más una serie de hechos delictivos que reflejan el creciente deterioro moral en el comportamiento de un amplio segmento de la población.

El arduo trabajo de las autoridades policiales y judiciales luce insuficiente, sino para frenar, al menos para reducir los hechos delictivos que rayan en los más espantosos crímenes al estilo películas de terror, como el asesinato de una mujer y tres hijos a manos de su pareja y padrastro de los niños, o las muertes de tres mecánicos por parte de dos vecinos, por viejas rencillas por un parqueo.

Un joven está acusado de asesinar a su novia, una menor a la que había embazado, y luego intentar hacer desaparecer el cadáver, en un hecho que ha consternado a su comunidad (provincia Duarte) y a todo el país; mientras que un policía mata a otro agente de un balazo en el pecho, en pleno destacamento en Santiago de los Caballeros.

Como si todo esto fuera poco, cada vez es mayor el número de policías y miembros de otros cuerpos castrenses, que se ven involucrados en robos y asaltos, y otros hechos delictivos, con sus secuelas de muertes y heridos; y la ciudadanía acusa un abrumante temor en sus más elementales trajines cotidianos ante la incertidumbre de llegar a ser víctima de los desafueros que se cometen.

En este cuadro que las autoridades aseguran está en reducción, pero que los ciudadanos consideran lo contrario, los sociólogos Roberto Reyna y Rafael Tomás Carvajal fueron preguntados, por separados por VANGUARDIA DEL PUEBLO Digital, sobre causas y consecuencias de la situación y sus recomendaciones para enfrentar este malestar.

Entrevistados en tiempos distintos, coincidieron en señalar –sin embargo- que el problema tiene un carácter multidisciplinario, y que no puede ser enfrentado sólo desde un punto de vista, sino procurando atacar el mal en sus raíces, en un esfuerzo por rescatar los valores que se han ido perdiendo en materia de solidaridad, moralidad, y criterios de desarrollo social, entre otros.

Prof. Roberto Reyna

Roberto Reyna, profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, y quien fuera rector de esa casa de altos estudios, sobre el particular identificó tres vectores de carácter social y económico que definió como muy importantes.

“Fuimos atacados por la economía de la droga, que da riqueza ilegal y penetra todos los estamentos de la sociedad. A ese fenómeno no se le puso atención a tiempo, y hoy día siempre hay detrás de todos estos hechos, algún afectado por las drogas”, expresó Reyna, al tiempo de agregar:

“En 20 años este país ha cambiado, este país es otro, pero ese proceso ha carecido de buenos referentes, y de alguna manera parece que marcháramos hacia una colombianización de la sociedad dominicana”.

El profesional del estudio de la conducta humana también puso de relieve el bombardeo que recibe toda la sociedad de informaciones de todo tipo que no tienen ningún criterio de discriminación.

“Antes los medios que se dedicaban sólo a la crónica roja no crecían, pero ahora se desarrollan sin ningún control. Y así vemos niños desde los 3 años con tables y teléfonos asesando a todo, y eso hace daño”, dijo el ex rector de la UASD.

Refirió que nuestra sociedad ha sufrido un cambio en la solidaridad comunitaria y espiritual, donde la mujer (por ejemplo) ha pasado a responder con mayor efectividad a la vida productiva, de cara a la globalización, pero no se ha dado una respuesta de carácter ideológico y quedando atrás el pensamiento religioso, laico cristiano.

En su opinión, Carlos Marx llegó a referir este tipo de proceso de individualización donde se maneja todo como una mercancía, y enfatizó:

“Pero yo creo que podemos salir adelante. Yo prefiero un pueblo humilde, con una vida social con un desarrollo equitativo, y no el procurar la vida fácil y riqueza rápida. Aquí hay futuro”, dijo.

En torno a la forma de resolver la situación de violencia social que afecta al país, planteó la necesidad de atacar cada malestar en su contexto.

Rafael Tomás Carvajal

Mientras que el sociólogo Rafael Tomás Carvajal también sostiene que existen malos referentes que inducen de alguna manera a los diferentes tipos de violencias que se registran en el país, entre los que mencionó la falta de sanciones como corresponde, en diversos tipos de delitos.

Sostiene que se hace muy difícil construir valores sociales si no existen las sanciones que corresponden en los diferentes casos en que se vulneran las normas y leyes de la sociedad, sino que por el contrario se vive en medio de una prédica de antivalores, y la rotura de los nexos de solidaridad tradicional.

Para el sociólogo Carvajal, el país requiere de mayor rigurosidad en el cumplimiento de las leyes, y la construcción de una conciencia moral y escala de valores, y más adelante precisó:

“Hay que estudiar el fenómeno a partir de factores multidisciplinarios, no necesariamente creando estructuras que no funcionan, porque cada violencia tiene su manera de ser enfocada”.

Favoreció alimentar la solidaridad de la sociedad hasta que modere su actitud conductual, y dijo que “La violencia que se comete contra los niños va ligada a factores morales como consecuencia de una gran anomia, que quiere decir ausencia de normas”.

Dijo que el trabajo del tránsito es diferente, lo mismo que los hogares disfuncionales, donde se requieren de ciencias como la sociología, la psicología y otras que permitan lograr las normas pertinentes.

Definitivamente estamos ante un problema bien complejo”, dijo Carvajal, “porque hay una cultura de la violencia para la que hay que aplicar soluciones multidisciplinarias”.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas