Opinión

A 45 años del PLD, volver a las raíces

La noticia de aquel domingo en la noche, 18 de noviembre de 1973, conmocionó la República: Juan Bosch renunciaba del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y anunciaba la fundación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).En ese momento hicieron crisis sus propósitos de modernizar el PRD y de lograr una gran plataforma opositora, para enfrentar los planes de Joaquín Balaguer de continuar en el poder más allá de 1974. El frente de partidos se llamaba Bloque de la Dignidad Nacional.

Bosch realizó el diseño del plan de transformar el PRD, en París, donde escribió los primeros folletos para los Círculos de Estudios, como programa de formación de los Comités de Base. Los libros escritos y publicados para esa época, durante su permanencia en Europa, también constituían contenidos claves de ese proceso, especialmente “De Cristóbal Colón a Fidel Castro, el Caribe frontera imperial”, “Composición social dominicana” y “El pentagonismo, sustituto del imperialismo”. A ello se sumó la revista Política:Teoría y Acción, órgano teórico del partido, dirigido y editado por el propio Bosch. De la publicación aparecieron 12 números, entre 1972 y 1973, dirigida y editada por el propio Bosch. Era, en realidad, un documento del primer nivel por su contenido, firmas y estilo. Tanto así, que llegó a expresar que “Si hice algo útil fue la revista Política, pero eso sí, con un gran esfuerzo… De todos modos, de mi trabajo en el PRD lo único que quedó fue esa revista.” Grimaldi, Víctor. Juan Bosch y García Márquez (Entrevistas), Editora Corripio, Santo Domingo, R.D.,2009, pág. 110.

Antes de tomar la decisión definitiva de salir del PRD, se debatió sobre si dar el paso en ese momento o esperar una coyuntura distinta. Pero ya las contradicciones en el seno del partido eran insalvables. La expedición guerrillera de Caracoles, Azua, encabezada por el coronel Francisco Caamaño, transformó todas las agendas: cambio del mapa político, destacándose el hecho de que las dos figuras principales de la oposición, Bosch y José Francisco Peña Gómez, pasaron a la clandestinidad por la persecución a que fueron sometidos. Lógicamente, ello contribuyó a acelerar y profundizar sus contradicciones. Si no se da la ruptura en ese momento, probablemente el curso de la historia nacional de entonces hubiera sido distinto al que siguió. Por la diversidad de los sectores que integraban el frente opositor, su amplitud de miras, el programa de gobierno que elaboraron, estaba llamado a generar un cambio de gobierno en la República Dominicana.

Para la época había sectores nacionales y extranjeros que conspiraban contra la unidad del PRD, y tenían como objetivo central la división de Bosch y Peña.

Pero éste es tema de un debate particular.

Ese 18 de noviembre, en horas de la noche y en su residencia, en compañía de los otros integrantes de la Comisión Permanente del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, Antonio Abreu Flores, Rafael Alburquerque, José Joaquín Bidó Medina y Rafael Antonio Luna (Cheché), fue que don Juan anunció las dos importantes noticias: la renuncia del partido que había fundado en 1939 y la creación de una nueva organización: el PLD. Citamos del Listín Diario del 19 de noviembre, fragmentos de sus declaraciones:

“Bosch atribuyó su renuncia del CP de del PRD a la presencia en la dirección de esa organización de personas que se oponen desarrollo de la conciencia política de los miembros de la organización.

“Dijo que el PLD luchará en todos los frentes políticos, y muy especialmente contra la corrupción y los abusos del gobierno.

“También luchará en favor de la unidad de los partidos de la oposición, en defensa de los derechos democráticos y de la soberanía nacional.

“Aclaró que podrán pasar al PLD sólo aquellos dirigentes que satisfagan las condiciones de servir al pueblo con disciplina y con criterio político sólido.

“Dijo que son propósito del PLD ser útil en la lucha por la liberación nacional, y dirigirla”.

Y en el editorial del primer número de Vanguardia del Pueblo (agosto de 1974), se recomendaba:

“A los que me compren, pídeles que me lean, diles que si no me han de leer que no me compren; explícales que el PLD no es una empresa comercial sino una organización política; que su fin no es hacer dinero, es conquistar simpatizantes que puedan ser más tarde militantes; es hacer servidores abnegados y sacrificados de la Patria, y yo, como vocero del PLD, tengo una misión patriótica que cumplir: la de llevar las ideas del Partido a todos los hogares dominicanos donde se les rinde culto a la dignidad humana, a las libertades del pueblo y a los que luchan por la independencia nacional”.

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