Opinión

Gestión de Riesgos y Desarrollo Sostenible en República Dominicana

República Dominicana está situada en la lista de naciones más vulnerables a desastres por fenómenos naturales del planeta.

A pesar de nuestra condición, es preocupante la incapacidad que tiene nuestra sociedad para asimilar la importancia de la reducción de riesgos de desastres; de la que deriva una baja propensión a tomar medidas que eviten los lamentables acontecimientos causantes de pérdidas de vidas y bienes.

Desde hace décadas organismos internacionales despliegan esfuerzos en interés de que en los países en vía de desarrollo se asuma la cultura de gestión de reducción de riesgos como mecanismo de prevención de desastres.

Estudios realizados por Naciones Unidas señalan el impacto desproporcionado que tienen los desastres naturales en naciones pobres, resaltando la urgencia de tomar acciones que tiendan a disminuir la vulnerabilidad frente a estos eventos en los territorios y en la población, como medio de garantizar la sostenibilidad del desarrollo económico y social de los pueblos.

Las constantes amenazas de desbordamientos de ríos, arroyos, cañadas, inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra, deben obligarnos a estar en capacitad para resistir sus embates y tomar las medidas apropiada a cada momento.

Si bien las autoridades no son responsables de los fenómenos meteorológicos, si lo son de procurar el menor impacto negativo de los mismos.

En nuestro caso debemos regirnos por el artículo 13 del Capítulo III de la Estrategia Nacional de Desarrollo, el cual ordena que: “Todos los planes, programas, proyectos y políticas públicas deberán incorporar criterio de sostenibilidad ambiental y adecuada gestión integral de riesgo”.

Sirve de ejemplo el caso de los habitantes del sector Rafey en el municipio de Santiago que llevan años esperando la construcción de un muro de contención para protegerse de las inundaciones y crecidas repentinas del río Yaque del Norte a 780 familias que residen en los barrios de Nueva Luz, Rincón de Oro, Rafey Centro, Paraje Yaque, entre otros que viven en la incertidumbre ante la amenaza que pende sobre ellos.

Se hace necesario que sin mayor dilación los organismos encargados procedan a poner fin a esta angustia permanente, procediendo a construir la barrera protectora que traería seguridad y calma a los dominicanos y hará crecer la esperanza en los cientos de familias que conviven a diario con altos riesgos.

Vulnerabilidad es la probabilidad de que una comunidad humana, expuesta a una amenaza natural, pueda sufrir daños personales y materiales.

Se denomina amenaza a cualquier factor externo de riesgo con potencial para provocar pérdida de vidas, daños sociales, ambientales y económicos en una comunidad durante determinado periodo de tiempo.

La Defensa Civil ha identificado 932 zonas vulnerables en 26 provincias y el Distrito Nacional.

Es obligación del Estado garantizar protección a la población. Es una responsabilidad ineludible elevar a grados óptimos los niveles de seguridad de nuestras comunidades.

La reducción de riesgos de desastres es una inversión y no un gasto pues. Por cada dólar que invirtamos en prevención podremos ahorrar 7 dólares, durante la respuesta y la recuperación.

Para salvar vida, proteger bienes y propiedades cada vez es imperativo, desarrollar la ejecución de programas y acciones del Plan Nacional de Reducción de Riesgos diseñado por mandato de la Ley 147-02; cuyo objetivo concreto es la reducción, previsión y control de los factores de riesgo, amenazas y vulnerabilidades en República Dominicana.

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