Cultura

Televisión, puesta en escena y cine dominicano.

Al revisar los filmes realizados en República Dominicana podemos fácilmente distinguir las influencias de los formatos televisivos en nuestras realizaciones cinematográficas y no solo por la presencia de las figuras de este medio en el cine, es que vemos sus huellas en todos los aspectos de los productos que se adscriben al séptimo arte. .

Si nos sorprende encontrar traspuestos tal cual de elementos de la tv, sus metodologías y técnicas en ciertas ocasiones, tal cosa no sucedería si analizáramos que una cantidad de técnicos y realizadores se formaron en ella y laboraron allí por muchos años hasta que dieron el salto al cine.

Por asociación y en base a las similitudes que se pueden encontrar, los hacedores de tv que trabajan en el cine intentan trasladar, muchas veces sin filtrar, esas formas televisivas al cine, sin analizar en profundidad las especificidades de cada uno.

Uno de los géneros más privilegiados por la transferencia genética de tv a cine es la comedia, siendo Roberto Ángel Salcedo el más visible representante de películas cómicas con pedigrí televisivo, además de otros ejemplos, algunos afortunados y otros no tanto.

El análisis de esta relación entre medios audiovisuales tan cercanos no es ni debe ser para abominar o menospreciar este hecho, lo saludable es que este contraste produzca ejemplos de buena calidad en una relación simbiótica que evite las trasposiciones literales cuyos resultados nunca son felices.

De la TV al cine.

A pesar de los acercamientos que producen los avances tecnológicos, las velocidades y la conceptualización varían en aspectos como la iluminación o la composición fotográfica, la imagen de tv se destinó para una pantalla más pequeña y la de cine para una más grande, por lo tanto la relación con la audiencia varia, sujeta al entorno de exhibición.

La forma de abordar la puesta en escena no puede ser entonces la misma porque los condicionamientos son diferentes, así como cambian la forma de comportarse una persona de acuerdo al clima, así mismo influencia cómo y en qué lugar tal sujeto va a observar tal imagen y dependiendo de las condiciones de emisión y recepción, va el realizador a usar esta o aquella herramienta estética o técnica.

Entre los apartados en donde esta separación no por sutil es menos visible es en el dialogo , que en el cine alcanzan una extensión y una complejidad considerable, mientras que en la televisión ese mismo dialogo es más corto y directo , sin renunciar a lo complejo se busca una mayor economía del lenguaje.

 

La cuestión digital ha acercado las fronteras técnicas pero no borra esa idiosincrasia que atañe al surgimiento, la historia y las practicas que van creando un corpus al que se debe conocer milimétricamente para producir esa interacción enriquecedora entre estos dos medios.

Los realizadores dominicanos tienen el reto de alcanzar un resultado que haga honor a los valores artísticos del cine y la tv, evitando el lugar común de tratar de encajar un medio en el otro sin detenerse a considerar que cosa funciona en la tv que en el cine no.

Dos medios en busca de una expresión.

A la espera del resultado de la película sobre el humorista Freddy Beras Goico, un filme sobre un personaje de tv en donde el tema lleva a los realizadores a mezclar de manera balanceada ambos medios, los resultados en otras obras han sido mejores cuando sea logrado esa alineación estética, ese maridaje audiovisual.

En ciertos casos, y hablamos de Republica Dominicana, algunas obras son consideradas películas porque se exhiben en una sala de cine, aunque probablemente puedan ser ejemplos de ficción televisiva más que cinematográfica. Si estas producciones producen ganancias, ese hecho no las convierte en representantes del arte cinematográfico en ningún caso.

Humberto Almonte
Productor y analista de cine.-

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