Cuando se administra bien, y se cuenta con un buen liderazgo, la minoría influye sobre los demás. Necesariamente el proceso requiere de sacrificio y tiempo para concretizar un proyecto exitoso como le costó a muchos movimientos guerrilleros de américa convertirse en fuerzas capaces de conquistar el poder.. En nuestro caso, al PLD le costó 40 años, construir un Partido de poder, que ha sido exitoso, y que debemos hacer todos los esfuerzos por mantenerlo para garantía de la democracia.
En nuestra época de Modernidad Liquida donde la espera no aguarda paciencia y todo es efímero hasta el amor, y lo único ausente es deseo de morir , las agrupaciones políticas hacen esfuerzos para preferir la cantidad como los medios idóneos para lograr la conquista de sus deseos que en primer marco es llegar al poder solo por el poder .
Los dirigentes de hoy no están en capacidad de sacrificarse para crear organizaciones de calidad con objetivos claros de cambios reales que modifiquen la estructura de poder o bien porque eso cuesta vida y tiempo, quizás porque son lacayos de los grupos beneficiarios del estado de cosas convirtiéndose en sus servidores y formar parte de esos rentistas, manteniendo las masas en situación de apaciguamiento.
Los nuevos dirigentes no están pensando en llegar al poder para combatir cosas como aquellos años dorados de la construcción del PLD donde usted podía ver los rostros jóvenes , llenos de entusiasmo de los dirigentes recorriendo el país sembrando de sueños esa juventud ávida de cambios, alejada de los pantallazos del consumismo y el show mediático del gran capital.
Éramos jóvenes y soñábamos con un país próspero, con gobernantes al servicio de la patria, una patria más inclusiva sin estos niveles de desigualdad.
A pesar de construir el progreso, en nuestros gobiernos pocos acumuladores se hicieron cada vez más dueños de nuestro destino como nación. Hoy se sigue imponiendo un partido donde todos sea lo mismo y la cantidad contamine la calidad impidiéndose el debate y el nacimiento del pensamiento liberador. No valen los rellenos de Línea Política, de Principios Bochistas, Formación Política ni Estatutos bien elaboradoa; es lo que menos importa. Lo que importa es mantener el Partido lleno de oportunistas, populistas, trepadores porque así mantenemos una unidad que solo sirve para conquistar el gobierno.
La Pregunta clave es: ¿Para qué quieren los políticos el gobierno? ¿Para garantizarse posiciones de beneficios? ¿Para garantizar a los financiadores de campaña, dueño de las riquezas su seguridad de seguir explotando la sociedad manteniendo los niveles de desigualdad? ¿Garantizándoles a los ricos de sus posiciones de privilegios mezquinos mientras mantenemos un pueblo con migajas a oscura lleno de ignorancia e indisciplina y sin valores? Para qué nuestros dirigentes quieren el poder si no somos capaces de plantearnos con seriedad el debate sobre nuestros errores y el futuro que debemos construir.
El PLD es un partido necesario para la democracia, por lo que su transformación es importante, pero seriamente debe plantearse con qué tipo de dirección y dirigentes y que métodos vamos a terminar la obra de nuestros fundadores.
Tenemos experiencia sobrada del Estado servimos mucho al crecimiento de las riquezas de los más ricos, sabemos construir clase media, sabemos cómo se corrompieron algunos, ya sabemos lo necesario de combatir la impunidad, los vicios del individualismo, y la falta de solidaridad colectiva.
Debemos estar claro para que queremos regresar al poder, una tarea que deben tener claro los nuevos militantes. ¿SERVIR AL PARTIDO PARA SERVIR AL PUEBLO?