Lo ocurrido en el día de ayer en la República Dominicana es un ejemplo vívido de que la improvisación, imprevisión y el espectáculo inútil, es la medida de las acciones de un gobierno que, como el que actualmente padecemos, se paraliza ante el mínimo problema que se le presenta, y lo de Fred verdaderamente no tiene madre ni padre.
Penoso el espectáculo de miles de servidores públicos y privados intentando llegar a sus casas en medio de vientos huracanados, una lluvia torrencial, la caída de arboles, ausencia de energía eléctrica para organizar el transito vehicular, en una ciudad colápsala por el paso de una tormenta tropical que desnudó hasta que punto llega la ineficiencia de este gobierno.
Las calles y avenidas de la capital competían a ver cual de ellas era mas profunda, es mas, para cruzar por la avenida Luperón era necesario usar un bote antes que un automóvil, lo mismo sucedió en la Kennedy, la Ortega y Gasset, la San Martín, la Bolivar y paramos de contar, porque las molestias y peligros a que fue sometida una ciudadania indefensa es una vergüenza en cualquier país que se respete.
Mientras todo esto sucedía, mas vergüenza debería darle a Lisandro Macarrulla el tomarse una foto en en sistema de seguimiento del 911, en saco y corbata por supuesto, mirando todo el espectáculo que fue provocado por el gobierno del que es parte, pues lo único que había que hacer ante la evidente cercanía de una tormenta tropical era emitir un decreto para declarar que el día de ayer era no laborable y tocaba prepararse para protegerse dentro de sus casas.
Todavía a la hora en que escribimos estas lineas, no se ha visto el primer camión del Plan Social de la Presidencia llevando ayuda a las familias necesitadas, porque este es un gobierno para quien los pobres no existen ni tienen ningún tipo de requerimiento urgente para mejorarles su calidad de vida, los funcionarios del gobierno de Luis Abinader, comenzando por el mismo, viven en una burbuja y un país donde los necesitados son solo una excusa electoral.
Y es que mientras un descabezado sector eléctrico demuestra el abandono a que ha sido sometido, nadie ahora es responsable de hacer el corte de las ramas, los arboles y todo lo que puede volar con la brisa de un ciclón (lo de ayer no fue ni eso), que debe realizarse antes del 1 de junio de cada año, que es cuando comienza la temporada ciclónica, es decir, mientras de dedican a repartir el botín del estado a hablantes de radio y televisión, se les olvidó prevenir los daños de vientos fuertes.
Imaginemos entonces que la simple tormenta tropical Fred, la perturbación ciclónica de menor intensidad en la escala de este tipo de fenómeno atmosférico hubiese sido un huracán de categoría 3, que no es la mas alta, las consecuencias de la falta de previsión aún fueran mayores y probablemente los muertos los contaríamos por montones porque a todo el mundo estas lluvias los sorprendieron en sus lugares de trabajo.
Algunas fotos de redes sociales son de lo mas elocuentes, ríos de agua en las puertas de comercios abiertos, claro con sus empleados dentro, porque el gobierno fue sorprendido por Fred, diríamos tragado por Fred, pues lo único que tenemos claro es que no sabían que hacer frente a una emergencia que ni siquiera fue nacional, claro que mirar el fenómeno por televisión no cuenta.
Y pensar que todavía nos faltan 36 meses dude improvisación, imprevisión y caos, en lo que único que son expertos es en hablar ¨pluma de burro¨ y echarle la culpa a otros de su propia incapacidad.
!QUE DIOS NOS AGARRE CONFESADOS!