Daniel Cruz
El director de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte (Digesett), Ramón Antonio Guzmán Peralta, ha sorprendido a muchos ciudadanos, entre los que figura quien pergeña estos parrafitos, con la clasificación de algo tan cotidiano como los tapones (embotellamientos les llaman en otra parte). ÉL habló de ‘tapones per se’, lo que motiva que pensemos en que por lo menos también debe de haber ‘tapones no per se’.
Pero primero veamos qué significa la expresión latina ‘per se’. Significa por sí o por sí mismo, dice en su diccionario la Real Academia de manera lacónica (Consulta en línea hoy 30 de septiembre de 2021). Otros agregan ‘en sí mismo’ e ‘inherentemente’. Se usa cuando se habla de algo considerado en sí mismo, sin intervención de agentes externos.
Entonces, reflexionando en el asunto, el funcionario se expresó bien en términos lingüísticos, pues ciertamente puede hablarse de ‘tapones per se’.
¿Qué serían los ‘tapones per se’? Los que se producen como consecuencia del elevado número de vehículos que transitan por vías insuficientes o sin la anchura ni las facilidades necesarias para garantizar un tránsito fluido.
En contraposición a los ‘tapones per se’ los ‘no per se’ serían los ocasionados, por ejemplo, por un vehículo dañado inesperadamente, un accidente, un apagón que interrumpa el funcionamiento de los semáforos, un bendito agente de tránsito que sustituya un semáforo en pleno funcionamiento, un par de agentes que quieran dejar libres un par de vías a un funcionario, aguas estancadas en la vía y otras causas que usted, amable lector o lectora, pueda suministrar.
Así las cosas, a nuestro juicio, se expresó bien el señor Guzmán Peralta.
En lo que metió la pata, o se comió los mocos, como dicen los muchachos de nuestros barrios, fue en pretender negar la existencia de ese tipo de tapones. La verdad de la verdad es que ahora hay en todo momento ‘tapones per se’ y ‘no per se’ por pipá por tres razones fundamentales, entre otras:
a) las calles, las vías, son las mismas;
b) el inicio del año escolar ha lanzado a miles y miles de estudiantes a las calles para ir a la escuela, y después de clase deben regresar a sus hogares, y c) la flexibilidad de las medidas contra la propagación de la Covi ha motivado que más gente salga a cualquier hora del día.
Esperamos que este funcionario se sujete la lengua per se y piense bien antes de hablar. Eso de estar haciendo el ridículo per se no es buen negocio.