Daniel Cruz
Federico García Godoy fue un intelectual que nació en Cuba el 25 de diciembre del año 1857 y murió el 12 de febrero de 1924 en La Vega, República Dominicana, lamentablemente cuatro meses antes de la salida de los norteamericanos de nuestro país, la que se produjo a partir del 12 de julio de ese año.
García Godoy vino al país en el marco de la Guerra de los Diez Años (1868-1878) y la firma de la Paz del Zanjón con que se le puso término.
Ya en país, don Fico, como le llamaban sus amigos, realizó una intensa labor intelectual y periodística. Cultivó casi todos los géneros, destacándose en la crítica literaria y en la novela. Es autor de una trilogía de novelas históricas compuestas por «Alma Dominicana» (1911), «Rufinito» (1918) y «Guanuma» (1914). Es el autor también de «El derrumbe» (1914), donde analiza las causas que provocaron la ocupación gringa de República Dominicana en 1916. Esta obra fue incinerada por los soldados yanquis. Hay una edición de 1975 con prólogo de Juan Bosch, quien tenía en alta estima a este intelectual al que conoció en su ciudad natal, La Vega, y a cuya tertulias asistía acompañando a su padre, José Bosch.
Como decimos ahora: García Godoy se aplatanó en nuestro país y llegó a sentir como el más dominicano de los dominicanos.
Precisamente quizás por eso llegó a conocernos tan bien al extremo de que en el opúsculo «Bajo la dictadura» (agosto de 1914), escrito a raíz de su segundo encarcelamiento en el país durante el gobierno de José Bordas Valdez, dice algo que pese a los más de 105 años transcurridos desde que lo dijo sigue teniendo vigencia en nuestra sociedad. Se trata de la reflexión siguiente:
«La Sociedad dominicana, en su inmensa mayoría, sufre un mal gravísimo que día por día va asumiendo mayores proporciones: la falta casi completa de sanción moral. Los hechos más reprobables, solamente en algunas almas apenas si producen pasajeros estremecimientos de justa indignación. Pero pasado el momento crítico ya nadie se acuerda o hace mención de tales cosas. Los autores de ellos continúan ufanos y campantes como si tal cosa. La repetición impune de ciertos actos ha empezado como a encallecer nuestra conciencia colectiva…» Y de inmediato agrega:
«Y lo peor del caso es que no falta quien, con tales o cuales razonamientos interesados, pretenda despojar esos actos de lo que principalmente vinculan de reprochables y nocivos. Silenciar la maldad, procurar atenuarla o disfrazarla, es casi siempre hacerse cómplice de ella, es contribuir a sabiendas a que se perpetúe un orden de cosas por completo refractario a los ideales de perfectivo mejoramiento a que deben aspirar fructuosamente las agrupaciones sociales. Hasta ahora los perpetradores de hechos semejantes o parecidos han contado con la más completa y triunfante impunidad; pero seguramente que en lo sucesivo se abstendrían de cometerlos o por lo menos vacilarían mucho antes de hacerlo si supieran que, más tarde o más temprano, sus nombres iban a correr por todos los ámbitos de la publicidad para merecer el condigno castigo de la opinión sensata interesada en conservar sin menoscabo el prestigio moral y la cultura de la sociedad dominicana».
Lamentablemente esa debilidad de nuestra sociedad sigue vigente en nuestros días.
En la última parte de «Bajo la dictadura» Federico García Godoy expresa una especie de premonición que se cumplió dos años después. Don Fico consideraba que de no ponerse terminó a la dictadura de Bordas Valdez el país volvería a «las andadas» y «eso
significaría –nadie puede ni debe llamarse a engaño a este respecto– la extinción más o menos parcial de nuestra existencia de pueblo independiente…», lo que se cumplió casi 2 años después.
Como dijo Juan Bosch en un artículo publicado en el año 1935 en el «Listín Diario»: a don Federico García Godoy se le ofrendó con un busto, sin embargo, «su monumento está en la historia límpida de su vida, y en el rosario de grandes obras con que se regaló a la patria». Es hora de que acudamos a algunas de las cuentas de ese edificante rosario. De seguro adquiriremos algunas enseñanzas.
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BIBLIOGRAFÍA:
«Bajo la dictadura», Federico García Godoy, Ediciones Librería La Trinitaria, impreso en Editora Búho, año 2005, 42 pp. Ver especialmente páginas 23, 24 y 42.
«Juan Bosch/ Primeros escritos, cuentos, ensayos literarios y discursos políticos», Euclides Gutiérrez Félix, Editora Corripio CxA, año 2017, 726 pp. Ver especialmente páginas 159-161.