Pronto la cotidianidad olvidara los sucesos de San Cristóbal, ocurrido el 14 de agosto, donde murieron casi 40 personas, y muchos quedaron lesionados, sin contar los que van a sufrir emocionalmente por toda la vida el episodio. También debemos sumarle las pérdidas económicas y los gastos que los afectados y el Estado deberán invertir en el presente y futuro para subsanar las perdidas.
Los Estados van perdiendo autoridad, en la medida en que van abandonando su papel en la sociedad que regulan, y uno de esos papeles esenciales, son regular las operaciones y actividades en el territorio asignado por la nación, el país sobre el cual debe hacer cumplir las leyes con su poder de ejercer la violencia si fuere necesario.
¿Cuánto recursos y vidas nos hubieren costado una buena supervisión para evitar que el suceso y otros acaecieran con tantas vidas y danos envueltos? ¿Quiénes son los responsables de imponer las reglas con la que debemos jugar en un entorno socioeconómico dinámico y caótico en franco crecimiento? Son las preguntas que debemos hacernos, para buscar la solución.
Este fin de semana, ocurrió otro trágico episodio, pero en el recurrente sector del transporte con casi una docena de muertos, muchos heridos y pérdidas económicas, más las lesiones permanentes que sufren muchas familias dominicanas. Y así no pasa una semana que no tengamos que enterrar a nuestros hermanos por la falta de SUPERVISION de los procesos de los servicios y las actividades humanas que involucran fuerza, movimiento y energía.
Siempre me pregunto, para que los políticos quieren llegar al poder, si pocos hacen la diferencia de trabajar en sus promesas de proteger, educar, desarrollar etc. a su pueblo. Conocen de los males, las dificultades y sobre ellas hacen sus promesas de campaña, pero tan pronto ascienden a las alcaldías, al congreso y al poder ejecutivo, sufren de amnesia. Estoy muy consciente de que los recursos del Estado no son suficiente para resolver todos los problemas, pero es por lo que requerimos de lideres con gerencia, consciente y valiente para ejecutar las tareas urgentes.
Todos sabemos, e incluso están definida en nuestras leyes, de las actividades socioeconómica en la que el Estado debe asumir la responsabilidad de SUPERVISAR. Y me atrevo a decir, que no se hace por falta de dinero, recursos ni conocimiento. No se hacen por falta de valor integridad y responsabilidad, pero también por falta de sanción.
No le falta recursos al INTRANT ni a la DGII para exigir a los conductores la revisión técnica vehicular y el seguro para otorgar el permiso de tránsito (placa). No le falta recursos a Obras Publicas y los ayuntamientos, para supervisar las construcciones. No le falta recursos a Salud Publica para supervisar los laboratorios, alimentos y profesionales de la salud etc.
A quien si le faltan recursos es a los bomberos para supervisar los eventos públicos y privados, revisar las operaciones bajo su responsabilidad, y acudir en auxilio de los ciudadanos cuando son requerido, por las catástrofes o por los errores e inobservancias humanas.