Opinión

El Partido de la Liberación Dominicana: Un Legado de Lucha, Progreso y Esperanza

Por: Elías Cornelio | El 15 de diciembre de 1973, un acontecimiento fundamental en la historia política de la República Dominicana se materializó: la fundación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Este partido, nacido en el seno de la disidencia y de la lucha por la democracia, ha sido durante gran parte de estos 51 años la fuerza política más influyente y relevante del país. En el marco de su 51° aniversario, es importante reflexionar sobre los aportes históricos del PLD como organización política, tanto desde la oposición como estando al frente de la dirección del Estado, destacando los avances que ha promovido para la nación y la huella indeleble que ha dejado en la vida política, social y económica del pueblo dominicano.

El Origen del PLD: La Renuncia de Juan Bosch y la Búsqueda de “Un Partido Único en América” El Partido de la Liberación Dominicana no surgió de la nada; su formación estuvo marcada por un profundo proceso de reflexión. Su fundador, el profesor Juan Bosch, fue un hombre de convicciones firmes y de un profundo compromiso con los valores democráticos y de justicia social.

Bosch había sido un miembro destacado y presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), una organización que, a principios de los años 60, parecía ser la principal fuerza política que defendía los ideales de democracia y cambio que tanto necesitaba la República Dominicana tras la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Sin embargo, la experiencia de Bosch dentro del PRD se tornó cada vez más difícil debido a las tensiones internas, las pugnas de poder y el creciente alejamiento de sus principios fundamentales.

La falta de una visión clara para la construcción de una verdadera democracia dentro del PRD llevó a Juan Bosch a tomar una de las decisiones más importantes de su vida política, renunciar al PRD el 18 de noviembre de 1973 y fundar una nueva organización política que fuera capaz de llevar a cabo los ideales que él siempre había defendido; Bosch siempre entendió que el fin de una organización política era terminar la obra de Duarte y los Trinitarios. En 1973, después de observar la realidad política del país, Bosch fundó el Partido de la Liberación Dominicana.

El PLD nació con la idea de ofrecer una alternativa seria y responsable a los tradicionales partidos políticos del país, y con una clara intención de construir una sociedad más justa, democrática e inclusiva. La creación del PLD fue, en palabras de su propio fundador, un acto de «liberación» no solo política, sino también ideológica, que buscaba trascender las viejas estructuras de poder y crear una nueva forma de hacer política en la República Dominicana. Los aportes del PLD desde la oposición: Una larga lucha por la democracia El PLD nació en un contexto político complicado, marcado por la inestabilidad y las tensiones entre los sectores tradicionales de poder en la República Dominicana, con apenas 8 años luego de la revolución de abril del 1965 y estando en el 3er año del segundo cuatrenio el gobierno de Joaquín Balaguer, teniendo en cuenta lo que esos 12 años significaron para la vida política nacional y para las libertades en el ejercicio político.

Durante las primeras décadas de su existencia, el PLD fue una organización de oposición, pero no de oposición destructiva o meramente contestataria. Fue un partido que, bajo el liderazgo de Juan Bosch y otros dirigentes claves, luchó por consolidar la democracia en el país, particularmente en momentos de crisis política y social. El primer gran reto del PLD en la oposición ocurrió en la década de los 70 y 80, cuando la República Dominicana experimentaba un proceso de consolidación democrática que aún no era firme. El PLD, como fuerza política, fue parte importante del proceso de confrontación contra la corrupción y el gobierno represivo de la época, aunque sin caer en el extremismo.

Desde el principio, el partido se posicionó como una alternativa legítima al sistema tradicional de partidos, ofreciendo una política distinta, más ética y comprometida con los valores democráticos. Uno de los momentos más significativos de esa etapa fue las elecciones de 1978, aunque Bosch y el PLD no ganaron las elecciones presidenciales de ese año, obteniendo en ese proceso 18,375 votos para un 1.11%, su papel en la transición hacia una democracia consolidada fue fundamental, ya que fue una figura de estabilidad y de referencia moral en un país que salía de largos años de represión y de inestabilidad política. En la oposición, el PLD logró posicionarse como un defensor de la democracia, la justicia social y los derechos humanos. Fue también un aliado en la lucha por los derechos de los trabajadores y en la denuncia de los abusos de poder cometidos por gobiernos de turno. La constante lucha del PLD en esta fase estuvo marcada por la búsqueda de una sociedad más equitativa y respetuosa de los derechos humanos.

Los Avances Desde el Gobierno: Transformaciones y Desafíos 1996-2000, 2004 -2012: Institucionalidad y reformas El PLD llegó al poder en 1996 con la elección de Leonel Fernández como presidente de la República, un hito que marcó un antes y un después en la historia del país y obviamente del PLD como organización política. Desde ese momento, el PLD empezó a implementar una serie de reformas y políticas públicas que tuvieron un impacto directo y positivo en la vida de los dominicanos. Durante los gobiernos del PLD, primero en el periodo 1996-2000 y luego en 2004- 2012, el PLD logró avances significativos en áreas claves como la educación, la infraestructura, la economía y la política exterior; se realizaron importantes inversiones en infraestructura, como la construcción de nuevas carreteras,túneles, elevados, puentes, hospitales y centros de salud, lo que contribuyó al desarrollo económico y social de la nación.

El PLD también logró posicionar a la República Dominicana en el ámbito internacional como un actor clave en América Latina y el Caribe. En términos de política exterior, se establecieron importantes relaciones con países de todo el mundo, contribuyendo al fortalecimiento de la imagen del país en foros internacionales. 2012-2020: Un gobierno cercano; los más vulnerables en el centro de las políticas publicas El gobierno de Danilo Medina por el Partido de la Liberación Dominicana, que abarcó dos periodos presidenciales (2012-2016 y 2016-2020), marcó un hito importante en la historia reciente de la República Dominicana.

Durante su mandato el presidente Medina implementó una serie de políticas innovadoras que transformaron diversos sectores de la sociedad, con énfasis en la educación, la infraestructura, la salud y el desarrollo social, tocando problemáticas de características importantes y que habían sido olvidadas en gestiones anteriores entre ellas podemos mencionar la alfabetización, energía eléctrica, el financiamiento y tecnificación de la producción agrícola, el financiamiento a MiPymes, programa de asistencia a emergencias (9-1-1), etc. A lo largo de estos ocho años, el país experimentó un crecimiento económico sostenido, la expansión de los programas sociales y un impulso hacia la modernización de la infraestructura. Revolución Educativa Medina implementó la llamada «Revolución Educativa», que abarcó la construcción de nuevas aulas, la reforma curricular, la modernización de la infraestructura educativa y la introducción de tecnologías en las aulas. Se construyeron más de 26,000 aulas, se equiparon con tecnologías digitales y se introdujo el concepto de jornada escolar extendida, que implicaba una mayor cantidad de horas de clases, con el fin de mejorar el aprendizaje de los estudiantes. Crecimiento económico sostenido El crecimiento económico del país fue notable durante la presidencia de Medina. El Producto Interno Bruto (PIB) creció en promedio un 5.4% anual entre 2012 y 2019. En términos absolutos, la economía dominicana se expandió de aproximadamente 56 mil millones de dólares en 2012 a más de 85 mil millones en 2020, lo que representa un aumento considerable en la producción y el bienestar de la nación.

Reducción de la pobreza El gobierno también se enfocó en reducir la pobreza, con programas sociales que impactaron a las capas más vulnerables de la sociedad. Según datos del Banco Central de la República Dominicana, la tasa de pobreza extrema se redujo de 9.9% en 2012 a 4.9% en 2020. En estos logros los programas de asistencia (Solidaridad) jugaron un papel primordial y la correcta utilización del Sistema Único de Beneficiario (SIUBEN) permitió orientar de manera correcta la utilización de los recursos económicos. Construcción de infraestructuras clave Durante esta gestión de gobierno se ejecutaron importantes obras de infraestructura, como la construcción de nuevas autopistas, el desarrollo de puertos y aeropuertos, y la expansión de la red eléctrica. La carretera de circunvalación de Santo Domingo, la ampliación del metro de Santo Domingo y la construcción del Teleférico de Santo Domingo, son ejemplos clave. Modernización del sistema eléctrico El gobierno de Medina también tomó medidas significativas en el sector eléctrico.

A través de la implementación de reformas y la inversión en plantas de energía renovable, el país experimentó una mejora en la cobertura eléctrica. En 2012, las pérdidas del sistema eléctrico rondaban el 40%, mientras que para 2020 se redujeron a aproximadamente el 28%, gracias a la modernización de la infraestructura energética y la introducción de tecnologías más eficientes. En esta parte hay que tocar de manera importante la construcción de la Central Termoeléctrica Punta Catalina que aporta 720 MW al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), logrando según cifras oficiales recientes producir energía a un costo estimado de 6.55 centavos de dólar por kilovatio-hora, el menos costoso de todo el país.

51 años; razones para celebrar Realizando un muy breve resumen de lo que ha significado el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) tanto desde la oposición como desde la dirección del Estado; pensando como dominicanos y como peledeista, debemos asegurar que esta organización política tiene razones reales para celebrar los aportes tangibles e intangibles, para tener siempre la cabeza levantada por haber realizado las mejores gestiones de gobierno que la era republicana ha conocido, por haber pensado y mantenido una organización a través del tamiz ideológico que ha significado el bochismo y por haber dirigido el Estado mientras se lograba disminuir la desigualdad como ningún otro país de la región en el lapso de tiempo que el PLD lo logró. Definitivamente hay razones para celebrar.

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