Es creada por decreto del Generalísimo Trujillo la Policía Nacional, en la que se fusionaron todos los cuerpos de policías municipales existentes en el país: «como un cuerpo con jurisdicción nacional, con la misión de mantener el orden, la tranquilidad pública, la seguridad de las personas y de la propiedad, la prevención de las infracciones, la persecución y aprehensión de los delincuentes y su sometimiento a la acción de la justicia».