Nuestros líderes actuales tienen mucha responsabilidad de que la sociedad no esté aplicando las leyes que nos hemos dado, y en cada circunstancia de actuación como conveniente a los intereses de los actantes y en detrimento de los sectores vulnerables y con menos capacidad de reclamar y poner en peligro los beneficios de los dueños del sistema.
Los líderes políticos cargan con la mayor responsabilidad porque son los llamados a velar por las políticas públicas en beneficios de las mayorías, pero cuando los políticos solo se interesan por los votos de sus electores y no por su bienestar real, suelen hacer lo que están haciendo los funcionarios del gobierno del PRM.
Prometer mucho y cumplir poco: Hacen promesas llamativas durante las campañas, pero luego no las cumplen o solo las cumplen parcialmente.
Aparecen solo en campaña: Visitan barrios, comunidades o sectores sociales solo en tiempos electorales, y desaparecen una vez que ganan.
Apelar a emociones y no a propuestas: Usan discursos populistas, miedos o divisiones para conseguir apoyo, en lugar de presentar planos concretos.
Usar recursos públicos para imagen personal: Se enfocan más en mejorar su imagen que en gobernar bien, muchas veces utilizando medios, redes y eventos pagados con dinero público.
Priorizar intereses partidarios o personales: Favorecen a sus aliados oa grupos económicos con poder, en lugar del ciudadano común.
Fomentar el clientelismo: Dan favores, subsidios o ayudas condicionadas al apoyo político, en lugar de trabajar por soluciones estructurales.
Este tipo de político actúa más como un vendedor en campaña que como un servidor público responsable. La clave para contrarrestarlo es una ciudadanía crítica, informada y participativa.
Nuestra organización, no esta exenta de haber sufrido estos varones, pero como organización viva de la sociedad, está en la obligación de enmendar sus errores y exigir de las autoridades de turno, las políticas públicas en beneficio de las grandes mayorías. Ponerse del lado del pueblo e interpretar sus deseos y aspiraciones marchando juntos a él por las conquistas de bienestar común.
El país no anda bien, y cada vez son más los problemas y conflictos que sumamos a la sociedad y que están afectando la calidad de vida de nuestros ciudadanos. Necesitamos propuestas y acciones en consonancias con el ciudadano común, organizarlo y dirigirlo hacia la conquista del poder, pero con determinación.
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