Daniel Cruz
Apreciado amigo, amiga:
Con el aprecio de siempre, te confieso que me embarga una gran duda. No dramatizaré la situación diciendo que se trata de una duda existencial. No es para tanto; pero es una duda que me trae de vuelta y media desde hace unas cuantas semanas, y he querido compartirla contigo.
Quiero que me aclare a quién le creo, si al señor presidente Luis Abinader, quien dice que la estamos pasando de lo mejor en su gobierno o a la realidad que me golpea constantemente en la cara y sobre todo en los bolsillos; ¿le creo a Abinader cuando dice que trabaja para el país, del que soy parte como lo eres tú, o le creo a la realidad del deterioro que veo en todos los sectores de la vida nacional?; ¿le creo a Abinader cuando dice que estamos listos para vender energía eléctrica a Puerto Rico o le creo a la oscuridad de los apagones que nos dan todas las noches y en gran parte del día, como en el momento de escribirte estas líneas?; ¿le creo a Abinader cuando dice que el dinero nos alcanza más ahora que hace 5 años, cuando la realidad es que traigo menos fundas del supermercado, a pesar de que incurro en igual gasto?; ¿le creo a Abinader cuando me habla de que la inseguridad ciudadana es una cosa del pasado, sin embargo tengo que andarme con mucho cuidado en cada calle y hacer un mapa mental para determinar cuál es el trayecto de menos riesgos para llegar a mi destino?; en fin, ¿le creo al señor Abinader cuando dice que los cuartos rinden en su gobierno y la verdad de la verdad es que los préstamos en que ha incurrido dicen otra cosa, si tomamos en cuenta que de los más de 40 mil millones de dólares tomados en préstamos no se ha visto en el país ninguna obra de relevancia cuando el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial fue tan solo de 15 mil millones de dólares? Independientemente de la diferencia entre el valor de un dólar de 1948 y un dólar de hoy, se destinaron 15 mil millones de dólares para la reconstrucción de 17 países en algunos de los cuales el nuestro cabe varias veces y que resultaron devastados por los bombardeos y la ocupación de los nazis, como es el caso de Polonia, Checoslovaquia y Francia, por ejemplo, y en nuestro país se ha tomado prestado más del doble de esa cantidad y no se ve en qué se ha invertido ese dineral.
Finalmente, ¿le creo al presidente Abinader cuando habla de la racionalidad del gasto en su gobierno y lo tiene lleno de pensionados por razones político-partidarias que no hicieron mérito trabajando en ninguna institución del Estado, y que para convencerme de que estoy hoy mejor, cuando la realidad me dice lo contrario, debe invertir más de 4 mil millones de pesos en publicidad que aunque cambien mi percepción no modifican en nada positivo mi realidad?
Agradeciendo por anticipado tu atención y ayuda, tuyo siempre,
atentamente,
Daniel Cruz