Simplificar un proceso y aumentar su eficiencia y eficacia, es como “ganar-ganar”. Eso es justamente lo que ocurriría, si cambiamos el método de cobrar impuestos sobre beneficios netos; por el de hacerlo sobre ingresos netos.
La propuesta se sustenta en lo siguiente: es mucho más sencillo determinar el ingreso neto; que el beneficio neto obtenido por una persona física o moral, en una actividad determinada. Las ventajas que se derivarían para el Estado, si aplicara la presente propuesta, serian entre otras: facilitar el cobro del impuesto, reducir la evasión, mejorar la liquidez (el impuesto se cobraría mensualmente), optimizar el costo de la gestión (reubicar el personal utilizado actualmente para esos fines).
La modalidad, prevé hacer el estudio necesario para determinar la tasa de impuesto cónsona con el monto establecido por la ley. Esperemos.
Hasta luego…