La tormenta Melissa, bautizada el 21 de octubre en aguas del Caribe Central, fortalece con aguas irregularmente cálidas una posible evolución hacia un huracán mayor posiblemente para el fin de semana, saliendo ya de las proximidades de la isla La Española
Las predicciones del Centro de Huracanes (NHC), Miami y del Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) coinciden en que sus vientos estimados son para prestar atención, pues existe una ruta complicada y llena de factores que puede modificar todo.
El miércoles en la tarde la tormenta se encontraba aproximadamente a 300 millas al sur-suroeste de Puerto Príncipe (Haití), con vientos máximos sostenidos de unas 50 mph y se desplaza lentamente al oeste-noroeste a unos 2 mph.
Esta reducida velocidad de traslación, casi estacionaria, lleva a los meteorólogos a definir el fenómeno como atípico y advertir sobre la cantidad de agua que caería en República Dominicana
El NHC indica que un giro hacia el noroeste o norte-noroeste se espera en los próximos días, seguido de un posible retorno hacia el oeste al final de la semana.
Los modelos “spaghetti” muestran un abanico de posibles trayectorias: algunas mantienen a Melissa en aguas del Caribe, otras la llevan hacia el noroeste hacia Cuba o incluso las proximidades del sur de Florida.
La clave está en la incertidumbre. El NHC lo dice claramente: “incertidumbre significativa en el pronóstico de trayectoria e intensidad de Melissa”.