Tomada de Nova Ciencia
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«Si queremos que las máquinas respondan en nuestra propia lengua, primero deben aprenderla». Este es el lema de partida del Proyecto VIVES, una iniciativa en la que el grupo de Procesamiento del Lenguaje y Sistemas de Información de la Universidad de Alicante, adscrito al Centro de Inteligencia Digital de Alicante (CENID), trabaja desde hace un par de años, para recopilar usos del valenciano y entrenar con ellos a sistemas de inteligencia artificial.
La particularidad de esta iniciativa es que son los propios hablantes quienes aportan el material para construir modelos de lenguaje y otros recursos tecnológicos para construir una inteligencia artificial en la lengua de la Comunidad Valenciana. Lo hacen a través del sistema implementado en la propia web del proyecto, mediante archivos de audio.
De esa manera, se está creando un archivo de datos con las voces, acentos y giros lingüísticos de los propios valencianos, un material de gran calidad, base para la construcción de modelos de lenguaje y otros recursos tecnológicos destinados al entrenamiento de herramientas de inteligencia artificial que hablen y entiendan el idioma valenciano que usa la ciudadanía, y no tanto el que aparece en los manuales para aprender esta lengua.
El VIVES es uno de los cuatro proyectos de la iniciativa Nueva Economía de la Lengua (NEL), coordinados desde el Centro de Supercomputación de Barcelona, con los que se pretende generar recursos en todas las lenguas oficiales de España. Pero VIVES es mucho más que todo eso.
La iniciativa impulsada desde CENID es un proyecto intergeneracional, con la que se pretenden captar voces de todas las generaciones y en todos los acentos del valenciano posibles. Un proyecto que huye del ‘valenciano estándar’, para incorporar las variantes Tortosí, Septentrional, Central, Meridional y Alacantí.
Todos los recursos que se están generando en el marco de VIVES serán compartidos con la comunidad investigador y las empresas, que son quienes finalmente pondrán en valor todo este material, a través de herramientas de inteligencia artificial que se dirijan a los ciudadanos en su propia lengua y que comprendan su contexto idiomático.
Los investigadores que están detrás de este proyecto ultiman la creación de corpus masivos (en formato texto y voz) del valenciano. Asimismo, generan modelos del lenguaje para cada una de las variedades del valenciano, y establecen correlación y comparación entre ellos. Además, trabajan en modelos del lenguaje especializados en un ámbito concreto (turismo y audiovisual) o en una tarea concreta (por ejemplo, resúmenes y simplificación de textos).
El proyecto VIVES, alineado en sus objetivos con ALIA, en el que también participa CENID, es una iniciativa para la puesta en valor de un idioma, una cultura y una manera de entender el mundo, que sirva para la construcción de tecnologías cercanas, en la que la población se vea indentificada.