Preocupado por el rumbo de la economía en República Dominicana, el presidente del Partido de la Liberación Dominicana, Danilo Medina, advirtió sobre la intención del gobierno de impulsar una reforma fiscal en medio de escándalos de corrupción y mala administración.
En un encuentro en la provincia Valverde con productores agropecuarios, comerciantes, empresarios y pequeños empresarios, el experimentado estadista cuestionó los propósitos gubernamentales en razón de la errática práctica de dilapidar el dinero del Estado en gastos corrientes.
Al parecer una recomendación del Fondo Monetario Internacional, que en su más reciente informe indica que el Gobierno debe realizar reformas estructurales, ha motivado a la gestión del PRM a impulsar una reforma al fisco.
Sin duda alguna la recomendación del organismo internacional llega por el mal manejo financiero que ha tenido el Gobierno, el que se ha concentrado en tomar préstamos sobre préstamos sin justificación, como lo han afirmado congresistas del propio partido de gobierno.
El presidente del PLD reiteró en el fin de semana lo que venía advirtiendo con antelación sobre el rumbo complicado del país, al señalar que el incremento del gasto corriente conducía a un callejón sin salida, obligando a elaborar presupuestos sostenidos en endeudamiento.
Lo que está a la vista no necesita espejuelos. El gobierno de turno toma dinero prestado para pagar intereses y gastos corrientes y eso, en términos económicos, es fatal.
Una reforma fiscal en estas condiciones tiene implicaciones de impacto catastrófico para los sectores productivos y la población en general, a quienes les aumentará la carga impositiva, sin que eso signifique equilibrio en las finanzas.
Es un contrasentido del gobierno impulsar en los momentos actuales una reforma fiscal, por carecer de autoridad moral por los escándalos que estremecen su accionar y el desorden administrativo que le ha caracterizado, acompañado de un preocupante dispendio.
El rechazo a las intenciones del Gobierno de impulsar una reforma fiscal es generalizado, y, bien visto el asunto, está justificado. La advertencia está hecha.