El 17 de febrero de 1830, el Presidente haitiano Jean Pierre Boyer prohibió la operación de galleras en la antigua colonia española de Santo Domingo.
De acuerdo con el Presidente de Haití, las galleras son perjudiciales a la sociedad, porque desestimulan las actividades laborales.
La práctica de jugar gallos la aprendieron los criollos de los colonizadores españoles, quienes llegaron a la isla de Santo Domingo el 5 de diciembre de 1492.