Para estas elecciones, lo mismo que para las próximas, el procedimiento que se utilizó fue el de consultas y acuerdos entre los diferentes jefes azules, siempre siguiendo las recomendaciones de Luperón, quien controlaba tanto las finanzas como el poder militar del Partido. Hechas estas consultas, luego se procedió a las votaciones populares. Meriño tomó posesión el 1ro. de septiembre de ese mismo año.