El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes la disolución de las Cortes y el adelanto de las elecciones generales al domingo 29 de noviembre.
En una comparecencia en el palacio de la Moncloa, Sánchez ha defendido el trabajo de su Gobierno durante la legislatura y ha llamado a los españoles a decidir si quieren que España se sume a la «ola ultraderechista» que involuciona y recorta derechos o desean que España siga siendo «un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental».
El jefe del Ejecutivo ha reivindicado su labor en una época en la que ha sido necesario afrontar «emergencias inéditas» y lidiar, ha dicho, «con la peor oposición que ha conocido nuestra historia democrática» y con «élites económicas y sociales muy poderosas».
Ha defendido así las «medidas valientes» aprobadas para reforzar el Estado del bienestar sin sacrificarlo al «altar militar del 5 %» -en referencia a las exigencia de gasto militar de EE. UU. en la OTAN- y también para construir «un mundo mejor» frente a «tiranos», «tecno-oligarcas» y «genocidas».
Ha habido «errores», ha admitido, y el Gobierno no ha podido cumplir todo lo que se había propuesto, por lo que decidido convocar elecciones para dotarse de una mayoría más amplia progresista para «doblegar a las élites», conquistar nuevos avances sociales y «seguir transformando» España.
Pedro Sánchez ha justificado el adelanto electoral por la necesidad de movilizar a la izquierda y lograr en el Parlamento «una mayoría mucho más amplia, progresista, con la que doblegar a las élites, conquistar nuevos avances sociales y seguir transformando España».
En su declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, el presidente ha emplazado a los ciudadanos a acudir a las urnas el 29 de noviembre para decidir el futuro que quieren para España en los próximos años.
«Ha llegado, por tanto, el momento de que los españoles y españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país. Ahora depende de vosotros y de vosotras», ha aseverado Sánchez dirigiéndose directamente a los electores, a los que ha garantizado que desde su partido se van a «dejar la piel» y trabajar para merecer su confianza «para ilusionar y para volver a ganar».
El presidente españól ha asegurado que en los tres últimos años ha tenido que «lidiar con la peor oposición que ha conocido nuestra historia democrática», una oposición «sin ningún sentido de Estado» a la que ha reprochado que no parara de «cuestionar hasta incluso la legitimidad» del sistema electoral.
También la ha acusado de «bloquear medidas y votar en contra de políticas que eran buenas para el país» y de «usar su poder autonómico y municipal para boicotear políticas buenas para la gente de a pie».
Frente a ellos, ha agradecido el apoyo de otras formaciones parlamentarias que «han sabido ver más allá de sus diferencias para construir acuerdos en beneficio de la mayoría social».
Y también ha reconocido a la «mayoría social que ha sacado lo mejor de sí misma en cada una de las crisis».
Ha admitido, no obstante, que en parte de esa mayoría social hoy hay «insatisfacción»: «Les indigna ver cómo sus intereses, los intereses de la gente de a pie, son pisoteados en el Parlamento en beneficio de unos pocos», así que ha emplazado a buscar con el anticipo electoral una mayoría progresista más amplia.
Ha advertido de que el mundo se enfrenta a una época de «grandes peligros», con «mucha tensión» debido a la emergencia climática, los cambios sociales y una inteligencia artificial «muy disruptiva».
Así que ahora, ha concluido, a los españoles les toca decidir «qué papel» quieren jugar en esta época y si desean sumarse «a esa ola ultraderechista que involuciona allí donde gobierna» o prefieren que España «continúe siendo un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental».
«Si queréis que nuestro país retroceda o continúe avanzando, si preferís tener un Gobierno que trabaje por el interés de la mayoría social o preferís entregar las riendas del país a una coalición ultraderechista que no ha propuesto nada», ha añadido.
Porque su «único objetivo», ha zanjado, ha sido «derogar y recortar los derechos y las libertades que hemos venido construyendo durante estos últimos ocho años para beneficiar a los de siempre, a una minoría privilegiada».