Por: Domingo Jiménez Reyes | ¿Hasta cuándo vamos a tolerar que la incompetencia en la gestión eléctrica siga afectando nuestro bienestar y el futuro de la República Dominicana?
¿Es aceptable que el subsidio al sector eléctrico siga drenando recursos vitales, absorbiendo el 1.5% del PIB cada año y representando casi la mitad del déficit fiscal del Estado, mientras los ciudadanos siguen sufriendo un servicio deficiente y costoso?
¿Cómo justificamos un gasto de más de 6 mil millones en publicidad en 2023, cuando la calidad del gasto público sigue siendo cuestionable y las necesidades prioritarias del país no están siendo atendidas?