Por: María Hernández
Pasadas las 12:00 de la noche conductores irresponsables pasaban con sus altas bocinas por calles cercanas a un reconocido residencial del municipio Santo Domingo Este, sin que ninguna autoridad los detuviera, porque en horas de la noche es difícil encontrar un agente de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre ( Digesett).
No es posible que automóviles y motores se desplacen por nuestras vías, cerca de residenciales con música a muy alto volúmen porque tienen la seguridad de que ninguna autoridad los detendrá, porque no la hay agentes a esas horas de la noche o de la madrugada.
Las autoridades del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) deben comenzar a imponer el orden sin importar si es de día o en la noche y para ello deben preparar al personal que trabajará en esos turnos y con beneficios atractivos que compensen el sacrificio que harán durante la jornada nocturna.
Lucen vacías de autoridades del Tránsito las calles de nuestro país y es posible que a esa deficiencia y falta de agentes viales se deba el hecho de que la mayor cantidad de accidentes se producen en horas de la madrugada y los fines de semana.
Son los propios conductores los que en ocasiones tienen que salir de sus vehículos y ponerse a dirigir el tránsito en zonas tan peligrosas como la intersección de la avenida Hípica con la Ecológica en donde, desde la inauguración de ambas avenidas, las juntas de vecinos Los Fundadores y Unión y Progreso del lugar solicitan la colocación de semáforos en esa esquina así como señales horizontales frente a la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) y al Destacamento del Hipódromo V Centenario.
En ese entorno los peatones deben esperar hasta 20 minutos para cruzar ante el gran flujo de automóviles y vehículos de todo tipo que transitan por el lugar en horarios normales y en las denominadas horas picos.
También en esa esquina pudieran poner un agente de la Digesett para que ayude a cruzar a los niños que se quedan en esa vía después de regresar a sus hogares en el transporte escolar.
Otra problemática que debe estudiar el Intrant conjuntamente con la Digesett es la forma de ayudar a cruzar a los transeúntes en vías con carriles expresos que cuentan con puentes peatonales como la Fernando Alberto Defilló o c omo se le conoce, Dr. Defilló y antes de la avenida José Núñez de Cáceres en donde los peatones no tienen forma de cruzar que no sea esperar a que un responsable conductor reduzca la velocidad y le permita pasar como ocurrió con tres adultos mayores que intentaron cruzar el miércoles 12 de agosto esos peligrosos tramos.
Las autoridades que dirigen el tránsito en la República Dominicana deben tener en las calles las 24 horas del día a los agentes de la Digesett en los lugares en donde no haya semáforos, en los puntos críticos, a las entradas y salidas de los puentes, túneles, elevados, entre otras infraestructuras viales para ofrecer seguridad a la población que así lo requiera.
Aunque la institución que tiene que ver con la seguridad del tránsito en nuestro país solo cuenta con 3,000 o 4,000 agentes policiales, como se puede investigar en sus redes, podrían incrementar ese número con militares y policías del Ministerio de Defensa en coordinación con desde el gobierno con las diferentes dependencias que velan por la seguridad y el seguro desplazamiento de conductores y peatones en todo el territorio nacional.
En la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional es donde está concentrada la mayor cantidad de agentes de la Digesett , según datos de la misma fuente que resaltan varios medios nacionales.
Sin embargo, es importante que se tome en cuenta a la hora de ubicar en horas de la noche a los nuevos agentes cuáles son los puntos críticos en los que mayor cantidad de accidentes de tránsito se producen en calles, avenidas, autopistas y carreteras de nuestro país.
Además, que se coloque a otros en zonas en donde, como de costumbre los conductores manejan con sus bocinas a muy alto volúmen , de manera que interrumpen a los demás choferes y transeúntes con lo que pueden ocasionar aparatosos accidentes viales que con una conducta de prudencia se pueden evitar.