Este martes marca oficialmente el inicio del equinoccio de otoño en el hemisferio norte, un evento astronómico que da la bienvenida a una nueva estación caracterizada por la transición climática, la disminución progresiva de las horas de luz solar y un cambio en los patrones de temperatura a nivel global.
Descenso gradual de la temperatura y ambiente más templado o fresco caracterizan la tercera estación del año.
Los días se vuelven más cortos y las noches más largas a medida que avanza la estación, las hojas de los árboles caducos cambian a tonos ocres, amarillos y rojizos antes de caer al suelo.
Tradicionalmente se asocia con la cosecha agrícola y periodos de transición climática con presencia de vientos y lluvias
El término «equinoccio» proviene del latín aequinoctium, que significa «noche igual». Este fenómeno ocurre dos veces al año (en marzo y en septiembre) cuando el Sol se alinea exactamente sobre el ecuador de la Tierra.