Opinión

La desgracia de Abinader

Desde que el 11 de enero se reanudara la campaña electoral, después del período navideño, la oposición política del Partido de la Liberación Dominicana y su candidato presidencial no ha hecho otra cosa que recibir malas noticias semana tras semana. Los que pensaron que las cosas cambiarían con el receso impuesto por la Semana Santa no hicieron otra cosa que proyectar un deseo que la realidad —siempre tozuda— se ha encargado de descartar.

El hecho es que semana tras semana la oposición política solo recula y recula, mientras Danilo Medina y el PLD no hacen más que avanzar y avanzar.

Esta semana abre para la oposición con una de esas malas noticias de las que ningún candidato quiere que la gente se entere. La encuesta “Greenberg-Diario Libre” publica los resultados de un estudio que ubican la intención del voto a favor de Danilo Medina en 59% y la de Abinader en 32%. Comparada con la encuesta anterior de esta firma, realizada en febrero de este año, Danilo Medina ha aumentado cuatro puntos y Abinader ha bajado dos. O sea, no es que Danilo está arriba, sino que se mantiene subiendo, en tanto que el señor Abinader no solo está abajo, sino que se mantiene a la baja.

Lo más peligroso para la oposición es que esta situación se presenta a cinco semanas de las votaciones, cuando ya los electores han endurecido significativamente su decisión de votar por el candidato de su preferencia.

Es evidente, el barco de Abinader, que recibió buen viento hasta final de año, desde el 11 de enero está haciendo agua. En los próximos estudios del mercado electoral de seguro se pondrá de manifiesto de manera más acentuada la sangría que ha venido experimentando su proyecto político. Cada día alguien de cierta relevancia, funcionario electo, exprecandidato a algo en el PRM o simplemente dirigente nacional o regional renuncia de ese partido y vuelve al PRD o se dirige al PLD de manera directa, sin intermediario.

El señor Abinader y los que aún se mantienen a su lado están sufriendo las consecuencias de sus errores, y Danilo Medina y sus aliados están cosechando los resultados de sus aciertos. Los próximos días dirán si aquel ha llegado a su piso, y si Danilo y los suyos han llegado a su techo.

Noticias Relacionadas