En gran Bretaña nadie pidió un referéndum para dejar la Unión Europea, sino que se trataba de una estrategia política que tenía como objetivo primario afianzar el gobierno que encabezaba el ex primer ministro, David Cameron, que en principio parecía lograrse sin problemas algunos, sin embargo, la realidad mostrada por los resultados de la votación, fue otra ya que lo que se exhibe es el caos, la confusión y la división. Situación derivada de unos resultados que han en establecido en un 52% el salir de la Unión Europea, frente a un 48% que se aferró a permanecer dentro de la Unión, impulsado esto último por Escocia.
Aunque se trata de una decisión política, los primeros efectos de este histórico referendo de gran Bretaña se han manifestado en todos los mercados financieros del mundo, en particular, las bolsas de valores, pero con mayor contundencia en la bolsa de valores de gran Bretaña. Como prueba irrefutable está el caso de New York donde el índice Dow Jones sufrió una caída de 600 puntos, equivalente a un moderado 3.4%, generándose una cadena en los mercados bursátiles Europeos y asiáticos, con gran significación en china y Japón, cuando se conocieron los primeros resultados del referendo.
Pero la repercusión del referendo no se limitó a los mercados de valores, sino que trascendió al mercado de divisa británico, afectando a su moneda, considerada como una de la más fuerte del mundo. En efecto, la libra esterlina de inmediato registró una caída en un solo día, equivalente a la devaluación acumulada en los últimos 5 años, centrando así la atención de los mercados globales de divisas.
En términos concreto, la opción de abandonar la Unión Europea en lo inmediato afectó las transacciones de la bolsa de Londres cuando el índice de la bolsa, el FTSE 100, tuvo una caída de 500 puntos, equivalente a un 8%, en tanto, los bancos vieron caer el valor de sus acciones en el mercado por el orden de un 30%. En ese mismo orden, la libra esterlina tuvo una devaluación de un 12%, en relación al dólar, y de un 7% respecto a su cotización frente al Euro, situación que ha creado un precedente desde la creación de esta última desde su creación en el año 2000.
Es importante destacar que la decisión del Brexit ha sido una estocada mortal para la libra esterlina, dado que en los últimos treinta no se había registrado una caída tan fuerte como lo ocurrido. Para que se tenga una idea de este acontecimiento y su impacto en la moneda local, solo hay que recordar que la pérdida de valor de esta moneda para el año 1971 fue de 3.4%, fruto de la cancelación de la convertibilidad del dólar-Oro, impulsada por el Presidente Richard Nixon en USA. Por igual, en 1978, la libra esterlina tuvo una pérdida de un 4.3%, con el llamado invierno descontento, que afectó la confianza de los inversionistas, también cuando Reino Unido abandona el mecanismo de cambio Europeo, 1992, la libra registró una devaluación de 4.29% y la más reciente devaluación fue de 3.9%, fruto del colapso del emblemático banco de inversión Lehman Brothers, con el cual se inicia la crisis financiera global en USA.
Como se puede apreciar, la libra esterlina no había registrado una devaluación tan fuerte por los fenómenos de crisis económica financiera y político de los últimos treinta años, que se han producido en las grandes economías del mundo, como lo que recién acaba de ocurrir de decidirse por el Brexit. La lectura que deja este acontecimiento político es que los gobiernos y la ciudadanía electora, han de ser cautelosos al momento de tomar decisiones política y económica trascendentes ya que lo ocurrido en gran Bretaña está afectando su economía y la economía mundial, al producirse el denominado efecto dominó, con la presencia de riesgos globales.
La incertidumbre predomina en gran Bretaña desde que se conocieron los resultados del Brexit, tal como es el caso de los sectores financieros y empresariales que han recurrido al gobierno de esa nación para que haya garantías de que estos no sean afectados en todo el proceso que implica abandonar la Unión Europea, dado el efecto que esto genera. Esto toma mayor seriedad si se pondera que múltiples empresas han adelantado que están procediendo a migrar a otros países de mayor estabilidad, en particular los emblemáticos bancos JP Morgan y HSBC, los cuales han tomado la experiencia del Royal Bank Scotland que ha perdido alrededor de un 15% del valor de sus acciones, lo cual sería un golpe demoledor para la economía y la financiación, lo que es un termómetro de por dónde vienen las decisiones de los negocios en la economía británica, que podría afectar el empleo.
Es indudable que la salida de gran Bretaña de la Unión Europea, tiene consecuencias evidentes y contundentes para la libra esterlina y su cotización en el mercado de divisas, lo que pone en riesgos su economía ya que esta moneda ha venido sufriendo los efectos del Brexit. Los próximos meses aportaran la nueva realidad que le toca vivir a la economía del Reino Unido, en función del ritmo de crecimiento económico, la generación de riquezas, la preservación y generación de empleo, así como el comportamiento de los mercados financieros globales, dado los altos niveles de incertidumbre política y económica causados por el Brexit.
Después de la aprobación del Brexit, gran Bretaña está expuesta a una volatilidad permanente de su mercado de divisas, aunque la devaluación aumente el flujo de turistas, habrá migración masiva de empresas, bancos y aseguradoras, por igual, tendrá la obligación de renegociar más de 53 tratados de libre comercio de manera bilateral. En tal sentido, tras decidir salir de uno de los bloques comerciales y políticos más poderoso del mundo, esta nación puso en marcha un riesgoso proceso de separación en busca de un mejor futuro fuera de la Unión Europea, pero con una ruta crítica llena de amenazas y obstáculos, que ha de tomarse el tiempo que establecen los plazos establecidos para la separación oficiales.