Sin hacer resistencia al vicio crónico de la lectura, he movido hacia la izquierda, la última página del texto biográfico elaborado por los expertos periodistas uruguayos Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz acerca del otrora guerrillero Tupamaro José Mujica. Trataré de disecar lo que entiendo es la médula espinal del libro y así compartirla con los amables y bondadosos testigos visuales de la escritura. Rara vez se encuentra uno con un trabajo literario que sea al mismo tiempo sustancioso, interesante, entretenido y liviano de leer. ¿Cómo no transcribir expresiones de un hombre que por más de una década caminó sobre el filo de la muerte sin sufrir herida?: “Me enferman los que se creen derrotados antes de pelear. No peleás por un triunfo pero te tenés que creer que vas a triunfar y vas avanzando y le das contenido a la vida… Vivir las cosas con pasión y más allá de las necesidades materiales… Aprendimos en la orfandad de los calabozos, en todos estos años, con qué poco se puede ser feliz; si con eso no lo logras, no lo logras con nada. No acompaño el camino del odio, ni aún hacia aquellos que tuvieron bajezas con nosotros. El odio no construye. Esto no es pose demagógica, no es cosa de andar eludiendo el bulto, de poner una cara linda: es cosa de principios”. Sorprende su estilo sencillo de vida. Esto lo lleva a proclamar: <
En otra parte de la obra se recoge: <
Casi concluyen las entrevistas hablando sobre la presidencia: <