Opinión

Liderazgo y Unidad

Al finalizar el año 2014 tenemos que hacer un alto en el camino en nuestro accionar partidario interno para dar paso a una profunda y concienzuda reflexión que nos comprometa a aportar esfuerzos, sacrificios e inteligencia para recibir el año 2015, cargado de fe, optimismo y confianza en aras de preservar al Partido de la Liberación Dominicana, unido, fuerte y enquistado en la dirección del Estado dominicano a través del gobierno.

Muchas son las cosas llamadas a corregir, muchas son las cosas que merecen críticas y autocríticas constructivas. Hay que olvidar rencores, sectarismos, segregación, aislamiento, ignorancia y malentendidos con atropellos que en la generalidad de los casos son producidos por gentes que no conocen la idiosincrasia peledeista y que presionan en lo efímero de su poder mediático.

También a esos los necesitamos para ayudarle a cambiar de actitud y así continuar favoreciendo electoralmente al Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Se hace más que urgente trabajar en la relación Partido- Gobierno y Sociedad en aras de rescatar la confianza de muchos (as) compañeros (as) que están sufriendo frustración y desilusión por sentir que han perdido su liderazgo en su comunidad, aun estando su partido dirigiendo el gobierno dominicano en la actualidad.

No existe mejor momento que esta época navideña para compartir con los nuestros y nuestras compañeros sin olvidar nuestro compromiso con el PLD, para el beneficio de todos (as) los (as dominicanos (as). Es tiempo con la gracia de Dios, aun cuando conservamos vida, corazón y juicio, traer a nuestro pensamiento, historia, palabras, hechos y consejos, que como legado, nos dejó el maestro, fundador y guía, el profesor Juan Bosch, quien adelantado a los tiempos poseía la capacidad de ver lo que existía más allá de la curva. Para los que nos formamos bajo sus orientaciones y para los que no tuvieron la suerte de ser sus alumnos, hay que abrazar con valentía y patriotismo su memoria en aras de que este instrumento político llamado Partido de la Liberación Dominicana asuma con responsabilidad y gallardía el respeto, el orden, la disciplina, la solidaridad y la militancia política que hicieron posible que Don Juan sea nuestro presidente ad-vitam, lo que nos obliga a continuar trabajando en beneficio del Partido para servir al pueblo dominicano.

Nunca olvidemos cuando en el ocaso de su vida Don Juan nos dijo, cito “Ahí les dejo a Leonel Fernández como una mina de oro a la cual deberán saber pulir para el beneficio del pueblo dominicano”

Y siguiendo sus orientaciones ahí están los resultados, a éste le siguió el Compañero Danilo Medina, amado por la gran mayoría del pueblo fruto de la buena y extraordinaria gestión como Presidente de la República Dominicana; a este estamos seguros que le sucederá en el gobierno otro compañero (a) que el pueblo crea que puede seguir cambiando el país hacia un verdadero desarrollo.

El año 2016, el año de las elecciones nacionales, debe encontrar a nuestro partido cada día más fuerte y entregado al beneficio de toda la sociedad dominicana. Para lograr este objetivo falta un pequeño detalle que se convierte en la punta de eje que ha de llevarnos sin ningún tipo de dudas a continuar dirigiendo los destinos de la nación dominicana. Bajo esta premisa se convierte en trascendental recordar parte de la historia que recoge el poderío del hombre y de las instituciones a través del tiempo.

Los grades hombres, genuinos y poderosos líderes de la humanidad se hicieron famosos y lograron grandes hazañas cuando pudieron domar el caballo. Con este hecho se dotó al hombre de un instrumento de poder que le permitió conocer nuevas tierras, conquistar territorios, ganar batallas, ganar guerras, conocer nuevas culturas, fomentar el comercio y generar grandes riquezas y destrezas, entre otros episodios. Desde el imperio mongol, el imperio romano, Atilas el rey de los hunos, llegando a Napoleón Bonaparte, los Zares Rusos, Juan Pablo Duarte y los Trinitarios, el gran Libertador de la gran Colombia Simón Bolívar, Sucre, José de San Martín, Máximo Gómez, Emiliano Zapata, Francisco Pancho Villa, Gregorio Luperón, Elías Piña, Antonio Duverge, Benito Monción, Gaspar Polanco, Santiago Rodríguez, entre otros grandes héroes, todos sin excepción lograron sus hazañas al lomo de un caballo, siempre al frente de sus tropas se convirtieron en líderes de dimensiones extraordinarias siempre agarrado a las riendas del caballo para que este siguiera el camino señalado por su líder, un solo líder, no dos ni tres líderes, un solo líder.

Con el tiempo el caballo se adaptó a las riendas y queriendo desviarse del camino, el hombre tuvo que inventar las espuelas y el foete o fusta, a las cuales el caballo también se adaptó y trataba de desviarse del camino trazado por el guía y líder; entonces el líder cuando el caballo se le quiso desviar del camino trazado le dijo “eeh –soo, ooh caballo y de ahí en adelante hasta nuestros días el caballo obedece sin resistir los mandatos del líder.

Traigo esta historia para que sirva de motivación al líder y a las máximas dirigencias del PLD, hoy que por todos lados se habla de la preservación de la unidad de la militancia para que se entienda la necesidad de que en nuestro partido está haciendo falta tomar las riendas, clavar las espuelas, blandir el foete y si aún alguien osare desviarse del camino, hacerle el llamado de atención eeh-so ooh, diciendo aquí estoy yo para que se retome el camino trazado por el líder y presidente ad-vitan, que nos dejó como legado, para guiar este instrumento político para el beneficio de todo el pueblo dominicano. “Viva la memoria histórica de Juan Bosch, “Viva Leonel Fernández”, “Viva el Partido de Liberación Dominicana”.

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