Durante los tres años de gestión del Presidente Danilo Medina se ha complementado la transformación de la Salud en la República Dominicana, pues la llegada del PLD a la dirección del Estado ha conllevado una ruptura total con el pasado en este fundamental Sector.
El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana, Roberto Lafontaine, experimentado traumatólogo y ex director de los hospitales Darío Contreras y Francisco Moscoso Puello, observa que el PLD tiene el mérito de que a mediados de los años 90 logró implementar las políticas orientadas hacia la promoción en Salud, trazadas muchos años antes, pero que estaban estancadas.
“Con la llegada del Partido de la Liberación Dominicana, se comienzan a tomar las medidas, pero el Presidente Danilo Medina es quien ha completado este proceso, hasta el punto de que hoy podemos hablar de un avance extraordinario en el sector”.
Una muestra fundamental de este nuevo esquema es la respuesta a las enfermedades crónicas, que son la causa principal de morbilidad entre la población dominicana, dice Lafontaine.
“En todo este tiempo, cambia el perfil epidemiológico, y notamos que los males prevalentes, son los crónicos: diabetes, hipertensión, cáncer, cardiopatías, pero el Presidente Medina supo enfrentar la situación al profundizar el Programa de Enfermedades de Alto costo”, significa.
Mediante esa iniciativa, el mandatario logró garantizar las atenciones y medicamentos para una gran parte de la población que antes no tenía la posibilidad de controlar sus dolencias, debido a la carestía de los medicamentos requeridos.
Una característica fundamental de ese tipo de enfermedades es que requieren de una importante cantidad de recursos económicos para ser tratadas, lo que resulta oneroso para los pacientes afectados y sus familiares, sin importar la capa social a que pertenezcan, en la mayoría de casos.
Lafontaine expresa que en la actualidad, no solo se ha fortalecido el Programa de Medicamentos de Alto Costo, al destinarles más fondos para incluir un mayor espectro de enfermedades crónicas, sino que ahora se benefician muchos más pacientes.
Igualmente, Lafontaine resalta que el Presidente Medina se decidió a intervenir la estructura hospitalaria en todo el país, con el resultado de la creación y habilitación de nuevos centros de salud del Tercer Nivel.
Estos hospitales de Tercer Nivel son mucho más complejos, y por tanto están preparados para manejar casos de salud de gran envergadura.
No obstante, la presente gestión de gobierno del PLD no descuida la implementación del Sistema de Atención Primaria, con la apertura en casi todas las comunidades del país de Centros de Primer Nivel.
Los centros de Atención Primaria que se abren están enfocados hacia la promoción en salud y en la prevención de las enfermedades.
Más del 80 por ciento de la población tiene la oportunidad de recibir atención de primer nivel en estos centros, atendidos sobre todo por médicos familiares con la capacidad de controlar los factores de riesgo sobre la salud, destaca.
A todo esto, Lafontaine apunta que las autoridades no descuidan los programas de vacunación, que son un arma fundamental para evitar las peligrosas enfermedades infectocontagiosas.
Roberto Lafontaine, subsecretario de Cultos del PLD, señala que con la puesta en práctica de la Ley de Separación de Funciones, queda complementada la vigente Ley de Seguridad Social.
De esta forma, el Ministerio de Salud, del que está al frente la doctora Altagracia Guzmán Marcelino, podrá aplicarse a fondo en la rectoría del sector y garantizar su calidad, como se establece en la legislación.
En tanto, la Dirección Nacional de Servicios de Salud, que dirige el doctor Ramón Alvarado, estará lo suficientemente cerca de la problemática hospitalaria, y por lo tanto tendrá la posibilidad de evitar la crisis periódicas que confrontan esos centros.
Reconoció que es perentorio aumentar la inversión en el sector Salud, pero que necesariamente hay que incrementar la eficiencia del sistema a fin de evitar que los recursos resulten mal aprovechados y por tanto que no beneficien al pueblo.
Saludó la decisión de la ministra de Salud, Altagracia Guzmán Marcelino, de revisar de manera exhaustiva y justa la nómina de la cartera, sobre todo, lo concerniente al personal de los hospitales, pues mediante esta medida, se detectan distorsiones, ya que es una inequidad que centenares de profesionales cobren en los hospitales sin rendir ningún servicio a los pacientes necesitados.
“Una muestra de la certeza de esta iniciativa de Guzmán Marcelino, es que fueron descubiertos numerosos casos de médicos y enfermeras que figuraban en nómina del Hospital José María Cabral y Báez, de Santiago, sin trabajar allí”.
Bajo la gestión del Presidente Medina se ha alcanzado el importante hito de que los pacientes en condiciones críticas llegan con la mayor rapidez posible a los hospitales y, al garantizar que el paciente reciba atenciones casi inmediatas, se aumenta considerablemente la capacidad de recuperación de las personas en situaciones de emergencia.
“Se puede decir que este Sistema de Atención de Emergencias, el 911, constituye el primer medicamento en favor de la protección y las vidas de los ciudadanos”, expresó Lafontaine.
Comparó que en el pasado aún reciente, una persona que, por ejemplo, verificaba síntomas de infarto cardiaco, tardaba entre tres y siete horas para comenzar a recibir atenciones especializadas, pero en la actualidad, el lapso crítico se ha reducido a minutos.
Los pacientes en urgencias, no solo tienen una mayor probabilidad de salvar sus vidas, como en efecto se consigue ahora, sino que mediante medicamentos sencillos y disponibles, se minimizan los efectos de los eventos cardiovasculares o traumáticos.
La República Dominicana ha tenido un éxito marcado en el control de enfermedades transmisibles, de acuerdo a lo que observa el médico y dirigente peledeísta Roberto Lafontaine.
Aunque por descuido de las fuerzas de ocupación en el vecino Haití, el cólera penetró a la isla, las autoridades nacionales lograron encapsular ese mal infeccioso, que en cambio se tornó incontrolable en otros países de América Latina.
En muy corto tiempo, dice Lafontaine, la política de salud del gobierno dominicano pudo revertir la expansión del cólera, y en la actualidad solo se presentan brotes esporádicos, a pesar del potencial contagioso de ese mal:
“Tanto es así, que nuestra nación fue ejemplo para el mundo, y organismos multilaterales de salud vinieron a estudiar la forma en que pudimos encapsular una enfermedad que prácticamente arrasó en países de la región”.