(Comparto con los lectores de Vanguardia del Pueblo las palabras introductorias que escribí para la inauguración de la XXXIII Asamblea Plenaria ordinaria de la Conferencia de Partidos Políticos de América Latina y El Caribe, COPPPAL, celebrada en Santo Domingo el del 11, 12 y 13 de noviembre del año en curso)
A la hora de definir los temas que abordaríamos en esta XXXIII
Reunión Plenaria de nuestra Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y El Caribe, COPPPAL, pensamos en algunos acontecimientos de orden político, que estremecen a la sociedad global, llevándola hacia una ola de cambios que destruye o amenaza con destruir, antiguos paradigmas.
Esta ola de cambios está arrastrando a partidos políticos con viejas formas de interpretar a la sociedad, está arrastrando a empresas tradicionales y emblemáticas, que no se han preocupado por estudiar un mercado de consumidores más informados, instruidos y conectados; más inteligentes.
Pensamos, reflexionamos, acerca de lo difícil que resulta gobernar un mundo con menos analfabetos, con más personas con acceso a la educación básica, media y superior, y que por tanto, no pueden manipularse con tanta facilidad, como cuando en el pasado un candidato podía ofrecer construir un puente donde no existía río.
Vimos, que en una sociedad que se afianza en el conocimiento y la información, la mentira no puede ser el principal insumo del discurso político, porque ya los grupos privilegiados no tienen el monopolio de la información ni de la comunicación, y esto se expresa a tal grado que, antes que las salas de redacción de los periódicos y los líderes influyentes de la sociedad reciban informaciones frescas, éstas han pasado de mano en mano entre los ciudadanos de a pie.
Nuestra reflexión nos llevó a pensar que los cambios son el producto del avance de la Humanidad que, con formas nuevas de producir riquezas, y de poner los valores universales por encima de los aldeanos, de los dogmas religiosos, políticos y sociales, encontraban diques para expresarse a través de instituciones que estuvieran a la altura de una civilización que va creando una nueva moral política, con códigos que respondan a la sociedad del conocimiento.
Observamos, que los partidos tradicionales más que avanzar hacia el nuevo tipo de sociedad que construimos a nivel planetario, en muchos casos retroceden, una acción antihistórica y antidialéctica, que por serlo, se constituye en el germen de la destrucción de los partidos.
Y es que, por no ponerse a la altura del momento histórico, las sociedades, sin la orientación partidaria, e incluso, muy a pasar de las formaciones políticas, destruyen para construir un futuro que sin la pericia de los políticos profesionales, parece incierto.
En ese vacío dejado por los partidos políticos, entran las llamadas organizaciones de la sociedad civil, un concepto que desde que lo usaron los antiguos romanos, mucho antes que existiera el Estado, ha venido evolucionando hasta lo que hoy día designamos como organizaciones de carácter privado que actúan al margen de los partidos políticos, aunque en la mayoría de los casos, transitan los mismos caminos de los partidos, con la diferencia de no tener la legitimidad que da en voto popular.
Todo lo visto, estas reflexiones, nos llevaron a convenir en que el tema central de esta Asamblea Plenaria ordinaria de la COPPPAL, debió ser, como de hecho es, PARTIDOS POLÍTICOS Y SOCIEDAD CIVIL, un título que nos debe encaminar hacia una discusión abierta sobre los retos de los partidos ante los extraordinarios fenómenos sociales y políticos de cambios y perplejidades.
No solo estamos siendo desbordados por una sociedad global que va negando las viejas estructuras, sino que, y no en pocos casos, la delincuencia organizada está encontrando espacios en los partidos. Y Ayotzinapa es solo una muestra; van penetrando hasta los organismos de máxima dirección para desde allí, o viceversa, asaltar los estamentos del Estado, ya sea para alcanzar impunidad o proteger y hacer más ágiles sus negocios.
No solo nos desbordan los trepidantes cambios que la civilización planetaria nos impone, también rebosan nuestras doctrinas y reglas de juego con segura sentencia de muerte los cada vez más habituales procesos antidemocráticos, que aniquilan el mérito, el sacrificio y la vocación política de los militantes de las formaciones políticas, sin que se den cuenta que de ésto, sumado a los cambios en el mundo, aunque no parezca, conduce a la aniquilación.
Cuando la seducción del discurso sincero y comprometido, se convierte en una huera vocinglería para el márquetin, cuando los códigos pierden el sentido y las reglas de juego se relajan, se van cambiando sobre la marcha para negar derechos; cuando la movilidad es frenada, cuando se vive de espalda a la sociedad que decimos representar, dejamos el vacío para que las organizaciones de la sociedad civil, entren en acción con la intención de gestionar, desde la trinchera privada, el gobierno de los estados.
A veces, ciertas organizaciones de la sociedad civil, según argumentan algunos, se constituyen en vigilante de los gobiernos y los partidos para que asuman con seriedad la representación que dicen tener. Otros arguyen también, que estas organizaciones responden a intereses ajenos a los nacionales y sirven para desestabilizar gobiernos, como ha ocurrido, con pruebas fehacientes, en nuestro hemisferio.
Sea como fuere, hemos colocado sobre la mesa el tema para el debate abierto. Pero también, y por ser de interés, sobre todo de los partidos progresistas, colocaremos en la mesa los temas, «Crimen Organizado y Violencia de Género», por ser una pandemias que mantienen a nuestras sociedades en constantes sobresaltos, además abriremos a la discusión nuestro recurrente tema de «Descolonización», porque Malvinas y la soberanía de Argentina sobre ellas, será parte de nuestra agenda hasta que logremos el objetivo, como lo será el tema de Puerto Rico y abordaje también de la recolonización de las llamadas islas holandesas.
En mano de los delegados y delegadas de los partidos que integran nuestra organización continental, dejamos esta ensalada de temas como entrada para la discusión, esperando que del intercambio de ideas y de puntos de mira, salgan propuestas que puedan dar respuestas a las consecuencias negativas de estos males ancestrales que se reciclan en el tiempo.
Dichas estas palabras, servidas como marco, para en nombre de la COPPPAL y los partidos anfitriones, darles la bienvenida a esta XXXIII Asamblea Plenaria, esperamos que disfruten de la hospitalidad de la tierra que vio nacer a Juan Bosch, fundador del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, y del Partido de la Liberación Dominicana, PLD; a la tierra de José Francisco Peña Gómez, quien lideró al PRD por un buen tiempo y fundó al Bloque Institucional Socialdemócrata, BIS.