Economía

Peru: una sociedad dividida

Resulta extraordinariamente importante interpretar la relación intima existente entre los procesos electorales y la dinámica de la actividad económica que se produce en cada país, ya que los mismos pueden expresar el ciclo político económico, los cuales son vigilados de cerca por los diferentes agentes económicos, por lo que se requiere conocer la visión de política económica que tienen los candidatos que pretendan dirigir los destinos de una nación.

Pero es que de acuerdo a la teoría electoralista, la formulación de propuestas de política económica y su viabilizacion han de tener una visión objetiva desde el ámbito económico y el ámbito político, lo cual debe ser asumido por los electores al tomar la decisión de elegir en las urnas. En los hechos, tal situación es impulsada por la percepción e identificaciónque los electores tengan de la ejecución del gobierno o de las propuestas de la oposición, cuya valoración determinan de hacia dónde se incline la mayoría en función de la ofertaelectoral de cada candidato.

El pasado 5 de Junio del 2016, en el Perú se produjo un hecho histórico sin precedentes ya que en una segunda vuelta electoral los dos candidatos de la competencia eran de la oposición, es decir, que no había candidatura del gobierno y ambos son de origen conservador, por demás, un hombre compitiendo electoralmente, con una mujer. Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori se presentaron a los electores peruanos con propuestas del mismo corte populista y repitiendo el patrón de prácticas tradicionales de promesas..

Tal conclusión se aprecia de la respuesta de ambos a la pregunta de ¿Cuáles son las propuestas económicas de Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori? Pues amboscoincidieron en que han de continuar con las líneas matrices del actual modelo económico de libre mercado prevaleciente en su país. El primero ha planteado que a partir del próximoaño, 2017, impulsará una reducción gradual del 1% al impuesto general sobre las ventas de bienes y servicios (IGV), ITBIS en RD, hasta llegar a un desmonte de un 15% al 2019, que es de un 18%, por su lado Keiko sostuvo que es su prioridad impulsar un estimulo fiscal de un 1.5% del PIB para incentivar la inversión privada y atender las demandas sociales con el objetivo expreso de apuntalar un crecimiento económico por encima del 5% anual.

Como se observa, ambos candidatos enfatizaron en impulsar una política fiscal como mecanismo de atraer a los electores de los diferentes extractos sociales, así como, crear confianza en los agentes económicos con la ejecución de políticas económicas de orientación neoliberal. Las propuestas de los candidatos a la presidencia del Perú no perdieron de vista el hecho de que para el segundo trimestre del presente año el crecimiento económico fue inferior, 3.3%, al registrado en el primer trimestre, combinado con undéficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos que se ubicó en un 4.7% del PBI, esto es alrededor US$ 720 millones frente a los US$ 1,093 millones alcanzados en similar periodo de 2015.

En relación al déficit por renta de factores, esta se registró en US$ 1,937 millones, mientras que la Inversión Extranjera Directa (IED) ascendió a US$ 1,027 millones en el primer trimestre del año, representando una mejora respecto al cuarto trimestre del año anterior que fue de US$ 193 millones pero menor al arrojado en el primer trimestre de 2015 (US$ 2,833 millones). En el plano fiscal, el resultado económico acumulado del sector público en los cuatro primeros meses del año ascendió a S/ 4,168 millones, lo cual representa unacaída de 58% respecto al superávit registrado en el mismo periodo del año previo (S/ 9,952 millones).

Es ese el panorama macroeconómico que tuvieron de frente los electores peruanos en una economía que depende básicamente del sector minero, Oro ,cobre y plata, y un alto índice de informalidad que gira alrededor de un 70%, lo que significa que a la inmensa mayoría de trabajadores no les llega la seguridad social, por lo que es un desafío para el próximo gobierno la lucha contra la minería informal, exclusión social y los altos niveles depobreza, 42.4% y pobreza extrema de 11.2%, ya que este malestar socioeconómico ha recibido un trato pasivo por los diferentes Gobiernos, al tiempo que se genera contaminación ambiental, afecta la agricultura, la ganadería y la industria, así como impacta en la salud de miles de personas, a lo que no se le da respuesta satisfactoria.

Sobre estos ejes temáticos, el liderazgo peruano siempre ha estado dividido y en el proceso electoral los candidatos presidenciales no fueron capaces de asumir con responsabilidad cómo enfrentar estos flagelos que por décadas sigue destrozando a la quinta economía de América Latina, por lo que a los electores le fue igual escoger entre uno y otro candidato. Es ese contexto que se puede interpretar los resultados electorales de la segunda vuelta, en el cual Pedro Pablo Kuczynki obtuvo el primer lugar con el 50,12%, equivalente a 8.580.474 votos, frente al 49,88% de su oponente, Keiko Fujimori que logró 8, 539,036, para una diferencia de 41.438, y 0,3 décimas entre los porcentajes.

Estos resultados expresan una marcada división entre los peruanos y convierte a Keiko en la líder de la oposición con una bancada de de 73 congresistas frente a 18 oficialistas, composición que adelanta una lucha frontal en el congreso y obliga al gobierno armonizar y hacer amigable su ejecución de política económica con la oposición, por tanto, ambos deben asumir con sentido de responsabilidad los nuevos desafíos económicos y políticos que impone la realidad de una sociedad políticamente divididas en partes iguales.

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