Opinión

La Gobernabilidad Democrática, base para el Buen Gobierno Local

El PLD se ha propuesto construir un país institucionalmente fuerte, con democracia participativa, donde las autoridades y las comunidades trabajen de manera conjunta en la solución de los problemas que afectan los ciudadanos.

Los ayuntamientos son las instituciones del Estado más cercanas a la población y tienen como misión impulsar el progreso y crecimiento de cada municipio.

Con la obtención de más de 70 alcaldías, el PLD se coloca en excelente posición para continuar ejerciendo la pedagogía democrática que ayuda a crear entornos favorables para el logro del desarrollo, el bienestar social y la equidad.

Hablar de un entorno favorable para el desarrollo es referirse a la gobernabilidad democrática. La gobernabilidad democrática necesita para su existencia del fortalecimiento institucional, una nueva cultura política y la construcción de espacios de participación.

Es deber del cabildo ordenar, reglamentar y resolver las necesidades del municipio proveerlo del mayor bienestar, prosperidad y cultura.

La competitividad, el desarrollo social y la reforma del Estado pueden impulsarse desde el ámbito municipal; para ello se necesita de gobiernos locales eficientes, transparentes y con una gestión estratégicamente destinada a que los ayuntamientos cumplan a cabalidad lo que ordena la Ley No. 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, del 17 de julio del 2007 que define a los ayuntamientos como: “Instituciones gestoras de los intereses propios de la colectividad local, con patrimonio propio y con capacidad para realizar todos los actos jurídicos que fueren necesarios y útiles para garantizar el desarrollo sostenible de sus habitantes y el cumplimiento de sus fines en la forma y con las condiciones que la Constitución manda”.

Nuestra tarea principal es contribuir, ya sea desde los gobiernos municipales o desde la oposición a que las entidades locales cumplan la misión que le confiere la ley.

Es necesario fortalecer las capacidades técnicas, gerenciales y de planificación de los gobiernos locales para formular y ejecutar políticas públicas.

La larga transición democrática en República Dominicana ha sido obstaculizada por la nula o escasa cultura democrática de nuestra gente. Años de predominio de conductas y estilos autoritarios/ clientelistas, han deformado la conciencia de la gente.

El escenario local es el ámbito más propicio para que el ciudadano participe activamente en el destino de su entorno y ayude a disminuir la pobreza, combatir desigualdades, mejorar los servicios públicos, profundizar la democracia y conservar el medio ambiente.

Para ello los alcaldes deben ejercer sus funciones haciendo gala de los atributos que adornan el Liderazgo Democrático: probidad, vocación de servicio, capacidad emprendedora y gerencial, visión global y objetivos a largo plazo, disposición a dialogar a negociar tenacidad, capacidad para delegar y trabajar en equipo.

En esa labor, nuestros alcaldes y regidores necesitan del apoyo y la orientación de los estamentos locales y nacionales del Partido.

Las direcciones municipales han de convertirse en agentes para el buen gobierno, haciendo aportes y cooperando en la planificación, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas y programas municipales y siendo un puntal en la canalización de las reivindicaciones de las necesidades y aspiraciones de la comunidad.

Es prioritario elevar y fortalecer las capacidades gerenciales y políticas de nuestros servidores municipales.

Debemos crear espacios de discusión, reflexión coordinación y precisión a cerca de la evolución y situación actual de los ayuntamientos su misión, visión, objetivo, funciones, acciones y valores. Haciendo énfasis en el papel de estos como:

-Facilitadores del consenso y la gobernabilidad
-Prestadores de servicios públicos
-Promotores del desarrollo social de las comunidades

-Ejecutores de las acciones necesarias para implementar prácticas de gestión participativa
Creo conveniente la organización de talleres sobre el papel de las direcciones provinciales y municipales en la planificación, ejecución, seguimiento, control y evaluación de las ejecutorias y programas de los ayuntamientos.

La Secretaría de Asuntos Municipales debe analizar el rol de la cooperación internacional descentralizada y junto con las Secretarías de Asuntos Internacionales y la Secretaría de Ultramar determinar la forma de canalizar colaboración tanto de entidades (Agencias estatales, ONGs) extranjeras, como el involucramiento de la diáspora en el desarrollo de sus comunidades de origen.

Crear un órgano interinstitucional de coordinación de las instituciones que incidan en el área municipal (La oficina de desarrollo de la comunidad, Pro-comunidad, Institutos de Desarrollos Regionales, Gobernaciones Provinciales, entre otras; con el fin de construir sinergias y evitar duplicidad de acciones o la descoordinación, en especial en lo que se refiere a las acciones para cumplir con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en el marco de la Estrategia Nacional de Desarrollo.

Estamos ante a una magnífica oportunidad para sentar las bases definitivas que nos ayuden a alcanzar la prosperidad y el bienestar en cada rincón de República Dominicana.

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