Hablan los hechos

La pobreza un malestar en el siglo XXI

La pobreza es el malestar socioeconómico que mas resalta en el siglo XXI, es el flagelo que mas políticas se aplica para contraerla, sin embargo, se expande a una velocidad incontrolable, lo que da la sensación de por mas que se haga para frenarla, nada parece suficiente mas su mitigación. Son muchas las organizaciones y todos los gobiernos en el mundo que muestra su preocupación y trabajan con este lastre sin resultados tangibles para exhibir en el corto plazo.

El malestar de la pobreza ha sido estudiado a profundidad por los profesionales de la economia y la sociología encontrándose hallazgos que explican que las causas de este flagelo es multifactorial con raíces socioeconómicas ancestrales que se convierten en un círculo vicioso en su reproducción y expansión, pero que construye una cortina de hierro que obstaculiza su mitigación. Pero no es que la pobreza sea el resultado de la indiferencia de los gobiernos, tampoco surge de la simple desigualdad en la distribución de la riqueza, tampoco por que la deuda externa se incrementa de manera exponencial y se convierte en una carga muy pesada, pero mucho menos es el fruto de los desequilibrios de la balanza de pagos o es el fruto de la devaluación de la moneda local.

Resulta que las causas de la pobreza están explicadas por la presencia de la existencia de solidas estructuras socioeconómicas que se han convertido en un muro de contención que obstaculizan el progreso de las naciones, y que se han perpetuados con actitudes empobrecedoras. Identificar y combatir esas causas son los desafíos que tienen los gobiernos para corregir ese malestar que es una vergüenza humana en pleno siglo XXI, aunque implique utilizar grandes sumas de dinero y los resultados no se aprecien en el corto plazo.

Esas son razones más que poderosa para entender que las políticas para enfrentar la pobreza es una labor enorme y difícil ya que la economia mundial se encuentra en manos de los países desarrollados, o por una estructura económica que se superpone a ellos. Es que ese predominio económico, a su vez, se convierte en un arma poderosa que les permite a esas grandes naciones decidir y controlar el desarrollo mundial ya que en sus manos descansa el capital financiero y la innovación tecnológica que la manejan a su voluntad.

La existencia de 2,200 millones de personas atrapados en el malestar de la pobreza, pero que además, según la ONU, 1,200 millones de personas sobreviven con el equivalente, o menos, a 1.25 diario y que alrededor de 1, 500 millones de personas en 91 países de economia emergentes están al borde de la pobreza es un indicador de lo complejo que se ha tornado el combate a la pobreza. Es para llegar a la conclusión que la prosperidad ha definido su postergación por muchos años para estos seres humanos, es como perder la perspectivas de un mundo mejor, pero a su vez, es una evidencia irrefutable del fracaso de las políticas contra la pobreza.

Detrás de estas cifras, abaladas por la ONU, PNUD, UNICEF, la FAO, lo que se interpreta es que estamos asistiendo a un mundo rodeado de vulnerabilidades que está amenazado permanentemente por los conflictos, la inestabilidad en los precios de los alimentos, el cambio climático los cuales son una amenaza real y permanente del desarrollo humano y son factores expansivos de la pobreza. Aunque la pobreza afecta a todos los seres humanos ya que implica la privación de bienes y servicios, a quienes más afecta es a los niños y niñas ya que 1000 millones de estos sufren la carencias de los bienes y servicios para sobrevivir, crecer y desarrollarse, pues sabemos que la pobreza contribuye con la desnutrición y es la causa de la muerte de menores de 5 años en los países de economia emergentes, donde existen más de 300 mil niños y niñas que a diario se van a la cama sin comer nada, donde un 90% sufren de desnutrición a largo plazo y carencia de micronutrientes.

Las cifras de la pobreza cada vez mas van desnudando un mundo horrible y complejo para implementar políticas contra la pobreza, un ejemplo de esto es que se tiene constancia que la mayor concentración regional de la pobreza está en Asia Meridional y África Subsahariana. En la primera región la desnutrición de las personas abarca a un 60% de la población, al tiempo que existen alrededor de 300 millones de personas hambrientas y en una situación ascendente, en la segunda región, la situación es de igual magnitud, pues más del 40% de la población no sabe dónde conseguir los alimentos para resolver su problema de alimentación diaria.

La pobreza mundial es un malestar inherente al marco socioeconómico predominante, donde los elevados índice de pobreza son más tangibles en los países de economías pequeñas y frágiles, situación que explica el hecho de que 1 de cada 4 niños menores de 5 años no logra tener la altura requerida para su edad. En adición, para el 2014 las cifras reflejaron que alrededor de 795 millones de personas sufrían de desnutrición crónica y más de 90 millones de niños menores tenían un peso muy bajo, lo que de cara al 2050 presenta un panorama sombrío para contrarrestar y revertir tal situación.

En síntesis, la gravedad del malestar de la pobreza abarca los problemas de la alimentación y nutrición, la ausencia de salud, educación, vivienda, ingresos, empleo, inestabilidad en la agricultura y la mortalidad infantil. Los países que más sufren el malestar de la pobreza son Guinea, Mozambique, Nigeria, Burundi, Liberia, El Congo, Haití, entre otros.

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