Con la crisis financiera iniciada en el 2008, cuyo epicentro fue EE.UU, la economía mundial ha transitado por una etapa de incertidumbre y volatilidad financiera que seguirán afectando a los Mercados mundiales, lo que acelera la desigualdad e inequidad en la distribución de la riqueza, principalmente en las economías emergentes. La expresión máxima de esta son los elevados niveles prevalecientes de pobreza, que se ha convertido en el malestar socioeconómico que más resalta en el siglo XXI.
La inequidad es el flagelo que mas políticas se han aplicado para reducirla, sin embargo, se expande a una velocidad incontrolable, lo que da la sensación de que por más que se haga para frenarla, nada parece suficiente para su mitigación. Son muchas las organizaciones y los gobiernos en el mundo que muestran su preocupación y trabajan con este lastre sin resultados tangibles para exhibir en el corto plazo su contracción progresiva y satisfactoria.
En America Latina tal situación tiene mayor contundencia si se toma en consideración la alta dependencia del comercio mundial que la región tiene de las grandes economías, en particular, las exportaciones hacia USA y Europa. En efecto, durante el 2011 America Latina alcanzó un significativo 1.06 billones de dólares por concepto de exportaciones a los mercados mundiales para un crecimiento de un 23%, influenciado básicamente por la minería y el petróleo, sin embargo, al finalizar el año 2012 el comercio exterior registró un deterioro muy significativo ya que las exportaciones de la región apenas terminaron con un crecimiento anémico de un 4% y los cambios político registrado recientemente en USA no proyectan una mejoría en el mediano plazo.
En adición, la desaceleración en las exportaciones de America Latina hacia el mundoestá explicada en una alta proporción por la situación de recesión por la que ha estadotransitando la Zona Euro con una economía que registra contracción en el crecimiento en los últimos años, así como las dificultades económicas que exhiben las economías de Japón y EE.UU. Panorama este que puede ser peor si tomamos en consideración quesegún OMC, el volumen del comercio mundial no tendrá un crecimiento satisfactorio,en tanto, la inestabilidad del precio del petróleo mantendrá su tendencia hacia el alza y la incertidumbre derivado de la adopción del Brexit en gran Bretaña y los cambios quebruscos que se visualizan en la política comercial de USA, presentan un panorama muy desfavorable.
Por otro lado, con un mercado laboral precario e informal que sirven de soporte a la desigualdad, la pobreza sigue siendo una expresión de obstáculo al desarrollo económico de America Latina ya que más de la mitad de la población rural vive por debajo de la línea de la pobreza y la indigencia y donde solo el 2% de ellos logran obtener acceso a los mercados de trabajo formales. Pero esta situación es más preocupante si se toma en consideración que durante el periodo 1980-2016, la pobreza solo disminuyó en un 4.7%, lo que pone en evidencia los ancestrales problemas estructurales del círculo vicioso de la pobreza fruto del vínculo de este flagelo con la precariedad del mercado laboral predominante en la región.
Los niveles de pobreza de America Latina explican los altos índices de inmigrantes que llegan a los países de economía desarrollada y que Andre Gunder Frank ya explicaba como estos procesos se producen desde economía desaforecidas hacia economía de prosperidad, pero que esto tiende a reproducir la pobreza en otros litorales. En efecto, de acuerdo al censo del 2011 de USA, los latinos representaban un total de 13,24 millones de pobres al generar ingreso de 38.624 dólares, mientras que una familia estadounidense media recibió 50.054 dólares, pero, a su vez, los latinos son el colectivo más desprotegido ya que el 30,1 % carece de seguro médico frente al 15,7 % de la poblacióngeneral, pero que esta inequidad tiende a profundizarse si se toma en cuenta que la deuda externa y los déficits fiscales siguen siendo muy significativo en las cuentas públicas de la región.
La desigualdad es una preocupación que data desde hace siglos por el impacto negativo en el bienestar de las gentes. En la actualidad, el discurso económico sobre la desigualdad ha vuelto a estar en el centro del debate fruto de la publicación que al respecto ha realizado el economista francés Thomas Piketty en su libro “El capital y la desigualdad en el siglo XXI”, donde sostiene que la desigualdad es un rasgo inherente a este sistema, el cual aumenta las cifras de los excluidos, expresada con altos niveles de pobreza y la existencia de grandes capitales en tan pocas manos.
Las cifras de la pobreza cada vez más van desnudando un mundo horrible y complejo para implementar políticas contra este malestar, ya que la pobreza mundial es inherente al marco socioeconómico predominante, donde los elevados índices de pobreza son más tangibles en los países de economías pequeñas y frágiles. Pero Resulta que las causas de la pobreza están explicadas por la presencia de la existencia de solidas estructuras socioeconómicas que se han convertido en un muro de contención que obstaculizan el progreso de las naciones.
Este flagelo se ha perpetuado con actitudes empobrecedoras, tal como se evidencia con la existencia de más de 2,200 millones de personas atrapados en el malestar de la pobreza, pero que además, según la ONU, 1,200 millones de personas sobreviven con el equivalente, o menos, a 1.25 diario y que alrededor de 1, 500 millones de personas en 91 países de economía emergentes están al borde de la pobreza, lo cual es un indicador de lo complejo que se ha tornado el combate a la pobreza. Esto contrasta con la cifra de que 85 personas para el año 2015 era el número de mil millonarios que poseían la misma riqueza que los 3.500 millones de personas más pobres del mundo, lo que ha disminuido de 92 a 80, incrementándose así los niveles de inequidad, fruto de una mayor concentración del capital financiero.