En una economía un ciclo económico se conoce en expansiones que ocurren al mismo tiempo en diversas ramas de la actividad económica seguidas de recesiones y recuperaciones que dan lugar a la fase de expansión del siguiente ciclo. El ciclo económico, por tanto, comprende una oscilación de la producción, la renta y el empleo de todo el país, que suele durar entre dos y diez años y que se caracteriza por una expansión contracción general de muchos sectores de la economía.
Aplicando la teoría de los ciclos económicos al desempeño de la economía dominicana nos encontramos que para el 2003 se produce un colapso bancario con un costo fiscal de un 20% del PIB que conllevó a una de la peor crisis de la economía en los últimos 30 años. Desde el cuarto trimestre del 2004, se inició, para entonces, una incipiente recuperación económica, de 2.5%, con fuertes expectativas en cuanto al entorno internacional para el año 2005, fruto de una desaceleración del ritmo de crecimiento de la economía mundial, de acuerdo a las proyecciones que hacia el FMI.
La situación de la economía dominicana se tornaba difícil como resultado de que el PIB mundial apenas creció en 4.3% en 2005. Varios factores tuvieron gran incidencia en esta desaceleración, entre los que sobresalían las expectativas en torno al precio internacional del petróleo para el 2005, la debilitada demanda interna en la Zona Euro y una desaceleración en el consumo doméstico en los Estados Unidos
Es importante resaltar que para el 2005 hubo alzas en el precio promedio por barril de petróleo superior al que prevaleció en el 2004, como resultado de nuevos recortes en la producción de los miembros de la OPEP. Para el momento las cifras cuantificadas por el Banco Central de la República Dominicana, reflejaban que el costo de la factura petrolera para el país llegó a los US$48 promedio por barril para el 2005, esto así, porque más de un 70% de la factura petrolera de la República Dominicana está compuesta por derivados del petróleo y no por crudo.
En el contexto local, para el año 2005, con la implementación y cumplimiento del nuevo Acuerdo con el FMI, hubo una notoria mejoría de la economía dominicana que afianzó el proceso de recuperación que mostró durante el último trimestre del 2004. Esta expansión fue el resultado del desempeño de las actividades económicas: comunicaciones, 19.9%; servicios de intermediación financiera y seguros, 13.7%; energía y agua, 10.3%; comercio, 5.0%, mientras que otras actividades económicasexperimentaron disminuciones.
El año 2008 se caracterizó por un deterioro progresivo de las condiciones financieras a nivel internacional desatado por el colapso del mercado inmobiliario estadounidense, particularmente en las denominadas hipotecas subprime. El inadecuado análisis de riesgo combinado con la innovación financiera en un ambiente de creciente desregulación, facilitaron la repercusión de esta crisis sobre todo el sistema financiero estadounidense y como consecuencia de tal situación, se generó una profunda crisis de liquidez y un limitado acceso al crédito, que provocaron una desaceleración de la actividad económica a nivel global.
Asimismo, los altos precios del petróleo, alimentos y metales, que predominaron, exacerbaron la incertidumbre inherente al manejo de la política económica, particularmente para economías emergentes como la dominicana. En este contexto, el Producto Interno Bruto (PIB) de la República Dominicana, medido en términos reales, experimentó un crecimiento de 5.3% durante el año 2008, mostrando fortaleza en sus fundamentos para una economía basada en la agricultura, el comercio, el sector servicios y la industria turística.
Durante el periodo 2010-2016, la economía dominicana demostró una vez más su fortaleza y dinamismo al presentar un crecimiento económico promedio alrededor de 7.1%, no obstante la incertidumbre que afectó a gran parte del mundo debido a los efectos de la crisis económica global. Este crecimiento económico se ha manifestado en un crecimiento en el empleo, con un impacto en el decrecimiento en el índice de pobreza, mostrado en el hecho de que para octubre del 2004 el 43.4% de los dominicanos y extranjeros viviendo en el país se podían considerar pobres, pero que para el 2012 ya se situaba en 33.2%, provocando que los niveles de desigualdadmostraron una mejoría significativa.
Los principales indicadores macroeconómicos de la economía dominicana, desde el 2009, venían mostrando un comportamiento positivo, como es el caso de los ingresos por turismo que ascendieron a US$4,053.2 millones, las remesas alcanzaban un crecimiento de US$85 millones, las exportaciones con un desempeño positivo al crecer en 18.6%, la inversión extranjera con un monto de US$2,839.2 millones, el sector financiero con una solvencia que alcanzó 15.91%, las tasas de interés con una histórica bajas al situarse en 5.5% la tasa de interés pasiva y en 13.6% la tasa de interés activa y la deuda pública había alcanzado US$14,405.4 millones en el Sector Público No Financiero; de los cuales US$9,309.3 millones correspondían a compromisos externos y US$5,096.2 millones a compromisos internos para una relación deuda/PIB de un 36%, al finalizar el 2010.
Se puede afirmar que durante el periodo 2006-2016 la recuperación y sostenibilidad de la economía dominicana fue fruto de la combinación del crecimiento económico, con elevados niveles de creación de empleos, unido a las bajas presiones inflacionarias, constituyen factores fundamentales que han conllevado necesariamente a que la pobreza siga disminuyendo de manera significativa en los últimos 10 años. Pero es que 2006-2016 ha sido registrado como el periodo mas prolongado de crecimiento con estabilidad macroeconomica que se conoce en la historia de la economía dominicana.
Por tales razones, se explica el hecho de que para el primer semestre del 2017 laeconomía dominicana, haya alcanzado un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de un 4.0%, inflación de 1.02% y las Reservas Internacionales Brutas de US$6,513.7 millones. Estas cifras irrefutables son las que explican un ciclo económico y político de fortaleza y estabilidad en la Republica Dominicana.