Opinión

Un espectro avanza por América Latina

Les comparto unas breves palabras que improvisé en la inauguración de la sede de la Copppal el 4 de mayo de 2018 en Santo Domingo:

Buenos días compañeros y compañeras. Quiero empezar agradeciendo al Bloque Institucional Socialdemócrata en la persona de su presidente en funciones, José Francisco Peña Tavárez, porque con su esfuerzo hemos podido remozar esta vieja casa que aperturamos formalmente hoy como sede de nuestra organización.

Esta estructura, en compañía de otras casas que tiene la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe en otros lugares de nuestra región, es un símbolo de las luchas históricas de esta entidad por las causas justas que han derivado en el fortalecimiento de nuestras democracias y la construcción de sociedades más justas y humanas, pero como hubiera dicho un filósofo, político y economista alemán que por estos días arriba a dos siglos de nacido, está pendiente de un espectro que está arropando a América Latina.

Ese espectro recorre nuestra región desde el río Bravo hasta la Patagonia en procura de desarticular la latinoamericanidad; ese espectro parece perseguir el entierro de los logros alcanzados en una década que hemos ganado, una década en que hemos iniciado, de forma modesta, la construcción de un estado de bienestar que, a pesar de tardío, avanzaba de manera sostenida en los países gobernados por partidos progresistas que están aquí, en nuestra Conferencia porque asumimos la responsabilidad de llevar a los ciudadanos y ciudadanas a participar de la repartición de las riquezas que producen nuestras naciones. Un acto de justicia social y económica que se produce por primera vez, salvo excepciones, desde 1493 cuando inició la conquista en nuestro continente.

Este espectro quiere desarticular a América Latina, y ha urdido un plan, iniciado y puesto en marcha con cierto éxito, que pretende sacar del poder por vías no democráticas a los que lo alcanzaron con la fuerza del voto de nuestros pueblos. Ese espectro está tratando de estrangular países gobernados por partidos progresistas con la idea de crear la percepción de que estos gobiernos no están en capacidad de resolver los problemas de nuestros pueblos; los ahogan para que parezcan fracasados. Ese espectro está haciendo uso de los medios de comunicación con la finalidad de desacreditar a los líderes progresistas de nuestra región. Se han convertido en parte de la persecución política y tenaz contra el liderazgo de avanzada de nuestra región.

Entre estos líderes está el compañero Lula da Silva que para el mundo sensato es un prisionero político de los sectores conservadores y oligárquicos de Brasil. Ese espectro sigue recorriendo América Latina de un extremo a otro, y quiere llegar también, con la estrangulación y la campaña de descredito en los medios de comunicación, a la justicia, para desde ésta inhabilitar el liderazgo popular que ha puesto en manos del pueblo los recursos naturales. Ese espectro está tratando de quebrar, como dije anoche en un encuentro que tuvimos con la Coordinación General, de desarticular los esquemas de integración; y allí está la amenaza contra la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur); ahí está la parálisis del Sistema de Integración Centroamericana (SICA); ahí está el estrangulamiento, luego de que se recompusiera la correlación de fuerzas de nuestra región, de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Quieren ideologizar la integración, y no podemos ideologizar la integración, porque la integración lo que procura, es crear una unidad geopolítica y geoeconómica latinoamericana que nos brinde oportunidad de desarrollo con repartición justa de las riquezas. Pero quieren quebrar eso, porque no perdonan que hayamos avanzado en el proceso de liberación nacional de nuestros pueblos, que ahora nuestros recursos sean nuestros, que ahora tengan que ver desde el balcón de sus países, como América Latina avanza, se independiza. Pero no. Quieren reconquistarnos, quieren volver al despojo.

La Copppal es un ejército de hombres y mujeres diseminado por toda América Latina dispuestos a defender el patrimonio latinoamericano, su patrimonio material, su patrimonio cultural, sus tradiciones históricas. Ese es el papel de esta organización, un papel que ha venido jugando en el acompañamiento de nuestros pueblos desde 1979, en su compromiso contra las dictaduras, en su compromiso contra las democraduras y luego acompañando a los partidos políticos en el afianzamiento democrático y luego luchando contra las políticas neoliberales que crearon desigualdad, obscena desigualdad en nuestros pueblos.

Ahora tenemos el reto de parar el espectro. ¿Y cómo lo paramos? como un faro irradiando luz frente a ese espectro, porque la Copppal es un faro que alumbrará el camino de América Latina, acompañando a todos nuestros partidos para que nuestra región se convierta en esa unidad política que derribe todas las fronteras físicas para avanzar hacia un mercado común por donde circulen todos los factores de la producción; esa es la oportunidad de desarrollo en los nuevos esquemas de economía globalizada. Hacia eso tenemos que avanzar, y la Copppal estará acompañando esos procesos para crear una latinoamericanidad sólida, de pueblos que avancen en sus condiciones materiales y espirituales de existencia, ese es el compromiso de la Copppal, de este símbolo de latinoamericanidad. En esta Coordinación General descansa el papel de lo que decide la asamblea plenaria para avanzar hacia ese camino libertario, para no permitir que se interrumpa el proceso de liberación nacional latinoamericano. Muchas gracias!

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