Hablan los hechos

El malestar de la destrucción en América Latina

El año 2018 ha marcado un punto de partida en America latina que llama poderosamente la atención, se trata de que el crecimiento económico reitera una tendencia mediocre, intenso en lo político-electoral y complejo en lo social, acompañado de múltiples actos de corrupción, retaliación politica y aceleración de la desigualdad.

La existencia de factores de del malestar de la destrucción está provocando turbulencias políticas y tensiones sociales que están erosionando el apoyo de los ciudadanos a los presidentes y ponen en riesgos la gobernabilidad en la región.

La existencia de factores del malestar de la destrucción está provocando turbulencias políticas y tensiones sociales que están erosionando el apoyo de los ciudadanos a los presidentes y ponen en riesgos la gobernabilidad en la región.

Existe el consenso en los organismos internacionales y regionales de que el crecimiento económico será de 2,2% para final de año en la región, el cual es alentador; un comportamiento del PIB a ese ritmo si se toma en cuenta que se ha atravesado por una situación de desaceleración y recesión económica.

El crecimiento económico de la región parece no satisfacer las expectativas de los diferentes segmentos de las clases sociales, pero tampoco es suficiente para combatir la desigualdad, la baja calidad del empleo y el nivel predominante del desempleo, lo cual se traduce en un grave malestar.

El crecimiento económico de la región parece no satisfacer las expectativas de los diferentes segmentos de las clases sociales, pero tampoco es suficiente para combatir la desigualdad, la baja calidad del empleo y el nivel predominante del desempleo, lo cual se traduce en un grave malestar.

Se torna reiterativo que el índice de democracia en America latina registra un fuerte deterioro fruto de las violaciones constitucionales con la extensión forzosa de los periodos presidenciales. Esta situación ha conducido a la mayoría de los países de la región hacia una democracia imperfecta que frena los avances en lo económico, político y social que desnaturaliza el progreso colectivo.

En America latina se hace urgente fortalecer la democracia, el liderazgo político y la gobernanza ya que existen evidencias de la reaparición del autoritarismo en la mente de muchos gobernantes.

En la región existen razones poderosas que obligan a rediseñar las instituciones, modernizar el Estado y mejorar la calidad de las políticas públicas ya que las complejidades de la sociedad del siglo XXI no se pueden gobernar con los esquemas de los siglos XIX y XX.

En la actualidad el contexto político y económico de la región de America latina es crecientemente complejo, volátil y con un alto grado de incertidumbre y polarización, lo cual exige colocarse en la trayectoria de las aspiraciones colectivas. En America latina aumenta la frustración con la democracia, sus gobernantes, se incrementa la desconfianza hacia las elites políticas y sus principales instituciones ante la falta de respuesta concreta a las demandas sociales, los elevados niveles de inseguridad y los escándalos de corrupción.

En la región existen razones poderosas que obligan a rediseñar las instituciones, modernizar el Estado y mejorar la calidad de las políticas públicas ya que las complejidades de la sociedad del siglo XXI no se pueden gobernar con los esquemas de los siglos XIX y XX.

Hay que resaltar que en America latina se ha estado produciendo una tendencia que gira hacia el conservadurismo neoliberal y el pragmatismo en el manejo de las cosas públicas. Aunque esto podría interpretarse como una especie de heterogeneidad en el marco de la democracia por la existencia de gobiernos con enfoques distintos, la realidad es que esos giros bruscos están retrocediendo la democracia y el crecimiento económico, incluyente lo que en la práctica se traduce en desequilibrios macroeconómicos, expansión de la desigualdad, situación que alimenta la presencia del malestar de la destrucción en la región.

En términos económicos, el malestar en America latina se explica por las consecuencias que provocaron la liberalización económica y la globalización comercial, financiera y económica.

A pesar de los beneficios que supone este proceso de integración, las personas se sienten cada vez más afectadas por un sistema que no satisface sus necesidades básicas y que, al parecer, beneficia sólo a algunos que se apoderan de la riqueza generada.

La situación en la desigual distribución de los recursos económicos en la región ha redundado en bajos grados de confianza social, alteración en los índices de democracia y un repudio a los gobiernos que ejecutan políticas adversas a las expectativas de la colectividad. En otras palabras, ha disminuido la confianza entre los ciudadanos y la sensación de seguridad en las sociedades, pues de esta forma, no sólo el desempeño económico de un gobierno puede ser un importante predictor del apoyo a la democracia, sino también factores estructurales, tales como la distribución de los recursos y los niveles de crecimiento económico de un país orientado a mitigar la desigualdad.

En America latina aumenta la frustración con la democracia, sus gobernantes, se incrementa la desconfianza hacia las elites políticas y sus principales instituciones ante la falta de respuesta concreta a las demandas sociales, los elevados niveles de inseguridad y los escándalos de corrupción.

A la luz de la razón, el concepto de malestar es multidimensional y se refiere a cuestiones actitudinales asociadas con el régimen político y económico sobre el cual gira una sociedad. En tal sentido, el malestar puede observarse tanto a nivel agregado por país, como en un análisis individual de acuerdo con las mediciones que se lleven a cabo a través de las herramientas disponibles, lo cual incluye dos indicadores de largo plazo y uno de corto plazo, por lo tanto, mientras el desinterés y la desconfianza corresponden a dimensiones de largo plazo, la aprobación presidencial se refiere a aspectos coyunturales de la gestión de los gobiernos.

En America latina la democracia ha quedado secuestrada por la necesidad de encontrar algún punto de equilibrio entre tres exigencias contrapuestas: el crecimiento económico, la estabilidad y cohesión social en el marco de sociedades complejas y la garantía de los derechos individuales.

En la literatura económica se identifica como causas del malestar y desafección de los ciudadanos latinoamericano ante las instituciones democráticas y su funcionamiento efectivo variables relevantes como el crecimiento de los índices de desempleo e inclusive la precarización, inestabilidad y el mal desempeño económico de los países que generan frustración de las expectativas de los ciudadanos. Por igual, la disolución de las culturas partidarias como consecuencia del cambio social, entre lo que se destacan el incumplimiento de las promesas de prosperidad y de igualdad democrática, la apropiación de recursos públicos por parte de los dirigentes políticos y los gobernantes corruptos e incumplidor del compromiso de sus palabras.

En la literatura económica se identifica como causas del malestar y desafección de los ciudadanos latinoamericano ante las instituciones democráticas y su funcionamiento efectivo variables relevantes como el crecimiento de los índices de desempleo e inclusive la precarización, inestabilidad y el mal desempeño económico de los países que generan frustración de las expectativas de los ciudadanos.

En definitiva, el malestar que atraviesa America latina, para su destrucción, se asientan en que los gobiernos apoyan las mismas políticas que habían prometido cambiar, así como los escándalos políticos que demuestran cuán fácil es utilizar el sistema para servir a los intereses privados. En tal sentido, la ineficiencia y deslegitimación de los gobiernos democráticos, descrédito de los partidos y congresos, crecimiento de la corrupción, agudización de los problemas económicos y sociales han conformado un cuadro preocupante de desborde de las instituciones políticas por los problemas y las demandas sociales, es decir, un contexto de ingobernabilidad que conduce a la destrucción de la región.

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