Opinión

¡Parece que así no es! (I)

En nuestra columna anterior del lunes 8 de octubre del corriente año, el título de la misma era una pregunta: ¿Para dónde vamos? y decíamos en ella, que hacíamos la misma preocupados por las cosas que se hacen en otros países y particularmente en los Estados Unidos de América, que aun sigue siendo la nación más poderosa del mundo, con extraordinaria influencia en América y particularmente en Centroamérica y la región del Caribe, con excepción de Cuba. Y esa preocupación, se hace cada día más profunda porque parece que por la ruta que va el Partido de la Liberación Dominicana, en su gestión de gobierno que ha elegido la mayoría del pueblo dominicano, no es la ruta correcta. Los titulares de los medios de comunicación y la mayoría de los programas de radio y televisión se pasan las veinticuatro horas del día criticando, acusando, calumniando y difamando a los que, mujeres y hombres, integramos la dirección del PLD y desempeñamos funciones gubernamentales; en la realidad de los hechos solamente somos, corruptos, ladrones y sinvergüenzas.

Al parecer la repetición permanente de esas acusaciones, están siendo escuchadas por sectores sociales que se alejan de nuestro Partido y gobierno, como acaba de suceder con las elecciones de la “Asociación Dominicana de Profesores, (ADP)”, en las que el candidato peledeísta compañero, Eduardo Hidalgo, ha sido derrotado por la profesora Xiomara Guante, apoyada por el llamado Partido Revolucionario Moderno, que en la realidad de los hechos nos es más que un invento sin verdaderas raíces y experiencia en la vida política de nuestro país. A esa situación de ahora, se suman otros hechos y acontecimientos, entre los cuales está la penetración permanente e indetenible de emigrantes haitianos, estimulados por la política que dirigida a la República Dominicana, auspician y financian los Estados Unidos de América, Canadá y Francia; plan siniestro, agresivo e irrespetuoso hacia la dignidad y soberanía de la nación, que proclamaron como independiente de Haití, los revolucionarios republicanos de febrero de 1844 y ratificaron con La Restauración proclamada en agosto de 1863.

Parece que no estamos actuando como debemos y caminamos totalmente equivocados; y es más claro todavía lo que afirmamos, porque en uno de esos medios escritos de comunicación, matutino, en su primera página se hace de conocimiento el pasado jueves 11 de este mes, que las inversiones canadienses, en el país ascienden a US$ 4,900 millones de dólares y el autor de esta columna ignora adonde está invertida esa suma tan exorbitante, aunque estamos enterados muy bien que los canadienses están construyendo en la provincia de Puerto Plata, pequeños poblados, que en realidad son bateyes, que serán habitados por haitianos, la mayoría de los cuales ilegalmente, están en territorio dominicano.

Así no es, no juguemos a la tragedia, lo advertimos a las compañeras y compañeros peledeístas, y a todos los funcionarios de nuestro gobierno que preside el compañero Danilo Medina Sánchez, sin que nos importe lo que digan Participación Ciudadana, la USAID y la cuadrilla de periodistas, comentaristas y comunicadores, que están al servicio de ese plan que está siendo ejecutado en territorio dominicano, en irrespeto absoluto a la memoria de los fundadores, próceres y héroes de la República y a la memoria de Juan Bosch, el Gran Maestro político dominicano y de América.

Otras del Comité Político
últimas Noticias
Noticias Relacionadas